La popular actriz y conductora Moria Casán rompió en llanto al aire este lunes durante la emisión de su programa La mañana con Moria al recordar a Ernestina Pais, la actriz y periodista de 54 as, que perdió la vida el viernes último al ser embestida mientras cruzaba un paso a nivel con su auto por el Tren de la Costa.
La One rompió en llanto durante una conversación con Valentina, una amiga íntima de Pais, quien recordó su larga batalla contra las adicciones y la salud mental, que incluyó meses de internación.
El triste desenlace de Pais y las presiones de la vida cotidiana fueron lo que conmovió hasta las lágrimas a la conductora: “A mí lo que me mandó a la miércoles, lo que me quebró, fue la mujer sola que sigue con su coche…que va a trabajar”, lamentó.
Lejos de las falsas apariencias que se pueden ver en redes sociales, Casán destacó la trayectoria de la actriz y su compromiso por salir adelante. “Ahí se me vienen imágenes muchas veces de la obscenidad de la cartera, de los lujos, de la tirada… Pero más allá de eso, no es que mezcle nada, ni política ni corrupción… se me viene que cada una se gana la vida como puede”, sumó entre lágrimas.
“Te quiero decir, estas minas solas que luchan, que se levantan, que se rompen la vida… están rotas por dentro y siguen, siguen, siguen. Eso me mata”, comentó la referencial actriz y conductora con total honestidad.
Moria reflexionó además sobre la vida y la superación de Pais, una de las conductoras más talentosas de su generación. “A mí me mató eso de ella”, remarcó sobre su triste final.
Además de dialogar con Valentina, la conductora reveló que mantuvo una charla con Benicio Guyot, el único hijo de Ernestina Pais de 22 años, el domingo, día que enterraron a su madre en el Panteón de Actores del Cementerio de Chacarita.
“Venía de enterrar a la madre y abro el celular y me encuentro con algo que decía: ‘Moria, mirá, yo soy muy apegado al barrio. Y vos sos de Parque Leloir, que también era el Indio Solari que partió’. Y me dice: ‘Qué año raro este’”, confesó.
“Estaba en la Chacarita, acá es donde se despide el resto. Ahí termina un ser humano… Ernestina Pais. Ay, Dios mío, qué dolor”, cerró Moria profundamente conmovida.