A las 17.30 de este martes, el presidente Javier Milei le tomará juramento como nuevo jefe de Gabinete a Diego Santilli, quien a partir de entonces ocupará el lugar del tardíamente eyectado Manuel Adorni, ex vocero investigado por enriquecimiento ilícito.
«El Colorado», ex peronista y formalmente en las filas del PRO, aparece surfeando la grieta libertaria: con el respaldo de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y aceitados vínculos vía terceros con el asesor sin cargo Santiago Caputo. Sus nuevas funciones, además de la responsabilidad de despejar la agenda parlamentaria del oficialismo, lo coloca a la expectativa, si todo le sale bien, de una candidatura de peso para las elecciones de 2027.
En voz baja, Santilli no disimula su ambición de competir por la gobernación bonaerense. Por ahora, lo mantiene así y enfatiza que su prioridad es la gestión.
El primer desafío de Santilli será reactivar la coordinación ministerial paralizada porque su antecesor, Adorni, ni siquiera podía hablar en público y ya no inspiraba confianza en ningún interlocutor político. De hecho, el ex vendedor de autos y ex vocero se ocupó los últimos tres meses de su defensa ante las crecientes denuncias por ilícitos que lo complican.
Otra de las dudas en torno a la transición es qué sucederá con los más de 200 nombramientos de Adorni. En particular, con algunos laderos del desplazado: Aimé «Meme» Vázquez, a cargo de la jefatura de la Unidad Gabinete de Asesores, Federico Sicilia, secretario de Coordinación Legal y Administrativa y ex funcionario porteño de Horacio Rodríguez Larreta, e Ian Lionel Vignale, secretario Ejecutivo y ex funcionario del Instituto de la Juventud durante el macrismo.
Vignale, a la vez, mantiene desde julio de 2025 dos cargos públicos: es director de Correo Argentino, como Vázquez, y tiene un puesto en el directorio de Apesau, el invento libertario de la Agencia de Publicidad del Estado Sociedad Anónima Unipersonal.
El gremio estatal ATE ya le puso cifras a los conchabos de Adorni para allegados: el sindicato asegura que designó a 249 personas desde que reemplazó a Guillermo Francos.
“Desde que asumió funciones no paró de llenar de familiares y allegados todas las áreas públicas que orgánicamente estaban bajo su autoridad. Entre la familia, amistades y allegados, suman cientos que se encuentran percibiendo un salario sin ninguna contraprestación de servicios”, apuntó el dirigente Rodolfo Aguiar, cabeza de ATE. Y agregó que «El Jefe» Karina Milei conocía esa práctica de la más pura casta política.
¿Purificador del cargo?: deudas canceladas, espionaje, sociedades offshore y más
Si Adorni terminó desplazado por el daño que causaba al Ejecutivo por su nivel de vida incompatible con sus ingresos, Santilli tampoco aparece como un funcionario con situación patrimonial clara.
En los últimos años, varios informes periodísticos mencionaron que el dirigente del PRO aparecía inscripto como monotributista mientras integrantes de su grupo familiar figuraban vinculados a sociedades locales y offshore reveladas en los Pandora Papers. Por eso hubo además presentaciones judiciales.
Hay más. El «colorado» declaró que tenía una gran deuda hipotecaria con un empresario proveedor del Estado porteño durante su gestión como vicejefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma. Eran unos 500 mil dólares. Mágicamente, esa deuda desapareció de la declaración patrimonial correspondiente al año siguiente. Cómo hizo para ahorra medio millón de verdes con su salario fue la pregunta sin respuesta sobre el milagro de la cancelación.
Otro de los episodios que reapareció tras la designación de Santilli fue el contenido de la causa por presunto espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri. En ese expediente, se incorporó un audio atribuido al ex espía Alan Ruiz, quien sostuvo: «(Diego) Santilli gastó 1 millón 600 mil dólares el año pasado y no usa tarjeta de crédito, es un narco, me refiero al nivel de vida».
En la misma conversación también afirmó: “El Uno le bajó el dedo a Santilli”, en alusión a una supuesta decisión tomada desde la conducción política de ese momento.
La investigación comenzó bajo la órbita del juez federal Federico Villena, quien exhibió a Santilli los audios y las pruebas sobre los seguimientos que lo tuvieron por blanco en 2020. Luego, el magistrado fue apartado y el expediente pasó al juzgado de Juan Pablo Augé.
La causa también reveló la existencia del grupo de espías conocido como «Super Mario Bross», descubierto a partir del secuestro del teléfono de Facundo Melo. Entre las conversaciones apareció el audio atribuido a Ruiz que alude al flamante jefe de Gabinete.