Un grupo de trabajadores despedidos de la empresa rosarina de logística Expreso Brío -que cesanteó a más de 200 empleados en todo el país- fue recibido en el Concejo Municipal por ediles del Movimiento Evita, atento a que no percibieron los dos últimos meses de sueldo ni la indemnización. “Creemos y estamos más que convencidos de que quieren jugar con el hambre del empleado, del desocupado en este momento, entonces negociar con el hambre del desocupado”, dijo a Rosario/12 Gabriela Díaz, una de las empleadas que se quedó sin empleo, tras dos décadas en la empresa.
“Queremos que se acerquen a hablar con nosotros, estamos dispuestos a charlar porque tenemos nuestras necesidades básicas. Pero esta gente no tiene la más mínima intención de hacerlo, evidentemente, porque si no se hubiesen manifestado de alguna manera”, añadió la trabajadora sobre los resultados de la mediación del Ministerio de Trabajo.
Los empleados de Expreso Brío, una empresa familiar rosarina que se expandió por varias provincias del país, se llevaron una amarga sorpresa el 30 de mayo pasado. Al llegar al portón de la empresa en avenida Acevedo al 2900, estaba cerrado. “Nos encontramos con el portón cerrado, teníamos que golpear la puerta para ver quién podía entrar a trabajar, cómo veníamos haciéndolo en forma normal y habitual, cumpliendo horarios, días, como siempre. Golpeábamos el portón y una persona, el gerente de la empresa en ese momento, con un teléfono en la mano, supuestamente revisaba la lista de los empleados que podíamos entrar o no a cumplir las tareas habituales”, relató Díaz.
Luego supieron que un día antes, el 29 de mayo, la empresa había enviado 60 telegramas de despidos al personal de Rosario. Antes había ocurrido lo mismo con las sedes de Buenos Aires, Córdoba, Paraná, Santa Fe, Villa María, San Francisco, enumeraron los trabajadores. La firma también cerró sus puertas en localidades de Mendoza, San Juan y en Rafaela.
La empleada Díaz puntualizó que “esta situación se viene dando más o menos desde el mes de noviembre (del año pasado), cuando no nos estaban pagando en tiempo y en forma. Se acrecentó la situación en el mes de marzo, cuando terminamos cobrando el día 20”. En abril el salario se partió en varias cuotas y en mayo se produjeron los despidos.
Brío, la firma de la familia Díaz que orientan los hermanos Marcelo, Mariela y José, “es una empresa muy grande, muy grande en la región, por eso es que me parece mentira todo lo que está pasando”, dijo Díaz a este diario luego de la reunión con los concejales Mariano Romero y María José Poncino.