Los datos de la demanda eléctrica en el país durante la semifinal entre las selecciones de Argentina e Inglaterra ponen en cifras el parate de actividades dispuesto en comercios y hasta industrias para poder ver un partido que, además de lo estrictamente futbolístico, tuvo sentidos históricos.
De acuerdo a los datos de Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima), la caída de la demanda energética alcanzó a cerca de 2.000 MW (megavatios) durante el infartante encuentro.

Para dimensionar esa retracción de consumo, por máquinas y otros dispositivos eléctricos en pausa son gráficas algunas comparaciones. Lo que dejó de demandarse es más de lo que genera una central nuclear de Atucha funcionando a plena potencia.
Esa caída de potencia consumida equivale además al consumo eléctrico de una provincia de tamaño medio como Santa Fe.
La retracción de la demanda entre las 16 y las 18 fue de entre el 9% y 10% de la demanda nacional habitual que se registra en ese lapso de un miércoles.
El gráfico temporal de demanda y generación de Cammesa muestra cómo, apenas terminó el partido en el que Argentina venció 2-1 a Inglaterra, el consumo volvió a elevarse.