Organizaciones sociales, sindicales y territoriales realizarán este miércoles 22 de julio una Jornada Nacional de Lucha con cortes de ruta y movilizaciones en distintos puntos del país. En Rosario, la principal concentración está prevista para las 9 en el cruce de Circunvalación y avenida Godoy.
La convocatoria es impulsada por el Frente de Lucha Piquetero, la UTEP, Territorios en Lucha y otras organizaciones, que rechazan la decisión judicial que habilita al Gobierno nacional a avanzar con la baja de beneficiarios del programa Volver al Trabajo.
Según los organizadores, la protesta responde al fallo de la Sala I de la Cámara Federal de San Martín, que revocó una medida cautelar que protegía a quienes perciben el programa. Afirman que la resolución deja abierta la posibilidad de dar de baja a más de un millón de beneficiarios.
En ese marco, Melisa Molina, dirigente del Polo Obrero, sostuvo que la medida «pone en riesgo el sustento de quienes sostienen comedores comunitarios y realizan tareas barriales en un contexto de profunda crisis social». Además, aseguró que las organizaciones buscarán «defender las conquistas obtenidas mediante la movilización» y advirtió sobre el impacto que, según su visión, podrían tener futuros recortes en otros programas de asistencia social.
Los convocantes también señalaron que la situación económica y laboral en Santa Fe se ha agravado en los últimos meses. En ese sentido, remarcaron el incremento de la desocupación en distintas localidades de la provincia y vincularon ese escenario con el crecimiento de problemáticas sociales en los barrios populares.
La jornada incluirá más de 80 acciones de protesta en distintos puntos del país, de acuerdo con la información difundida por las organizaciones. En Rosario, los manifestantes anticiparon que realizarán un corte de tránsito en Circunvalación y Godoy, por lo que se prevén complicaciones para la circulación vehicular durante la mañana.
Entre los principales reclamos figuran la continuidad del programa Volver al Trabajo, el abastecimiento de alimentos para comedores comunitarios, un ingreso para trabajadores desocupados y la convocatoria a un paro nacional por parte de las centrales sindicales.