Micaela Albornoz de 32 años y madre de una pequeña de dos, salió de su casa de calle Becquer al 500 bis y no regresó. Hace un mes que su familia la busca, se han realizado cortes de calles pidiendo la investigación del caso. Se han encontrado prendas en distintas partes de la ciudad y hace unos días a través de cámaras de seguridad la vieron en Córdoba.
Este viernes oficializaron una recompensa de 5 millones de pesos a cambio de información sobre su paradero. Se trata de una medida adoptada por el Programa Nacional de Recompensas del Ministerio de Seguridad Nacional, encabezado por la ministra Alejandra Monteoliva.
El misterio de las prendas y los rastrillajes
El recorrido de Micaela desde aquel 24 de junio a las 9.30 de la mañana —cuando salió supuestamente hacia una plaza cercana— sigue siendo una incógnita, aunque en las últimas semanas aparecieron las primeras pistas físicas. En dos ocasiones distintas, una de sus hermanas reconoció prendas de vestir de Micaela que fueron halladas tiradas en la vía pública, en zonas linderas al Parque Independencia.
Desde la Fiscalía informaron que se están tomando entrevistas a todo el entorno de la mujer y se ordenó un relevamiento general de cámaras de seguridad en varios puntos de la ciudad, motorizado por llamados de vecinos que aseguraron haber visto a una persona de características similares.
Sin embargo, los operativos más fuertes realizados hasta el momento sembraron más dudas: la Brigada Canina llevó adelante intensivos rastrillajes con perros tanto en el Parque Independencia como en el Parque Alem, pero ambos arrojaron resultado negativo.
Córdoba
Ampliaron a Córdoba el rango de búsqueda para dar con Micaela Albornoz, la mujer de 32 años que está desaparecida desde el 24 de junio. La medida es dictada luego de que la familia la haya reconocido en un video en la terminal de ómnibus de dicha provincia.
La actualización del caso ocurrió días atrás cuando la Policía de Córdoba confirmó que un hombre fue detenido acusado de utilizar la tarjeta de débito de Albornoz. Ante los efectivos, el sujeto admitió haberle sustraído el plástico a la mujer y luego hacer diversas transacciones bancarias.
Sumado a esta pista, la familia expuso que la reconoció en un video en la terminal de ómnibus de Córdoba registrado el 30 de junio, seis días después de su desaparición.