El presidente Javier Milei realizará una visita oficial de dos días a la ciudad de San Pablo, Brasil, entre este viernes y el sábado. De acuerdo a la agenda confirmada por el Gobierno, mantendrá un encuentro con el gobernador paulista Tarcísio de Freitas, ex militar y ministro de Jair Bolsonaro, recibirá la Orden de Ipiranga –máxima distinción del Estado de San Pablo— y participará de la convención del Partido Liberal (PL) que oficializará la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del próximo octubre.
La comitiva oficial de Milei partirá en la noche de este viernes en vuelo oficial.
La jornada central de la visita será el sábado. Cerca de las 9, el libertario irá al Palacio dos Bandeirantes, sede del Gobierno del Estado de San Pablo, donde será recibido por el gobernador De Freitas con honores militares en la Plaza Cívica.
Luego será el turno de la Ceremonia de Imposición de la Orden de Ipiranga, en el grado de Gran Cruz. Del acto también participará el intendente de la ciudad de San Pablo, Ricardo Nunes.
Posteriormente, Milei mantendrá una «reunión de trabajo» en la residencia oficial de la Gobernación junto a De Freitas, Nunes y Flavio Bolsonaro. El oficialismo señaló que, formalmente, abordarán temas de la agenda bilateral. Pero lo que importa es la foto: el respaldo del libertario argentino al ultra brasileño que compite con el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva en octubre.
La visita oficial concluirá con el traslado del presidente argentino y su comitiva al Mercado Livre Arena Pacaembú, donde participarán de la Convención Nacional del Partido Liberal.
Jair, un abrazo imposible con el condenado

El Tribunal Superior Federal de Justicia de Brasil reforzó las restricciones de la prisión domiciliaria al ex mandatario Jair Bolsonaro y frustró la idea de Milei de ir a visitarlo.
El juez Alexandre de Moraes desestimó la semana pasada el recurso presentado por la defensa del ex jefe de Estado para autorizar el encuentro con el libertario durante la semana próxima en la ciudad de Brasilia.
El fallo del magistrado sostiene que por un plazo de 30 días Bolsonaro tendrá permitido únicamente recibir a médicos, abogados y fisioterapeutas. Las visitas políticas permanecerán prohibidas hasta termine la campaña electoral.
Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión en septiembre del año pasado por fraguar un plan para aferrarse al poder tras perder las elecciones en 2022 ante Lula da Silva.