Jerónimo Fernández Bobbio tenía 18 años, estudiaba abogacía en la Universidad del Litoral y era deportista. Jugaba en el Club de Rugby Ateneo Inmaculada (CRAI) de Santa Fe en la categoría M19 del rugby provincial. A fines de julio del año pasado el rugbier fue sometido a una intervención quirúrgica por una fractura en la clavícula que había sufrido en un partido un mes antes.
La intervención programada se llevó adelante en el Hospital Italiano de Rosario pero una aparente complicación vascular complicó la operación y el chico salió del quirófano directo a terapia intensiva. Al día siguiente sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió. El caso generó una investigación fiscal de oficio que lleva adelante Valeria Piazza Iglesias. A un año de iniciada la causa, espera una junta médica clave que tendrá lugar a fin de agosto para definir cómo continúa esta investigación penal.
La muerte de Jerónimo sobrevino el 29 de julio del 2025. Semanas antes había sufrido una lesión en la clavícula y el hombro que derivaron en la cirugía. El muchacho ingresó por sus propios medios al hospital, acompañado de sus padres, pero la cirugía se complicó y el chico falleció. La Justicia investiga cómo fue que un joven deportista falleció en lo que parecía una operación sin mayores riesgos.
Investigación
Ante la noticia, la Fiscalía mantuvo una entrevista con los familiares de la víctima, donde surgieron dudas con respecto al motivo que derivó en el deceso. Entonces se inició una investigación de oficio, por averiguación de causa de fallecimiento, refirieron desde el MPA local.
La familia, tras el velatorio resolvió cremar el cuerpo. Ello ocurrió antes del inicio de la investigación de Piazza Iglesias y no hubo posibilidad de realizar una autopsia, dijeron desde Fiscalía. Pero la funcionaria dispuso otras medidas investigativas, entre ellas la toma de testimonios al personal del hospital: médicos, enfermeros, aunque hubo algunas excepciones ya la fiscal avanza en otras medidas para determinar qué pasos a seguir con algunos de los involucrados en el caso a pesar de encontrarse todos ellos identificados, añadieron.
Según refirió una fuente del caso, se evalúa una posible responsabilidad penal para la empresa y los profesionales de la salud de los involucrados que puede surgir de la producción de prueba.
Entre ellas, el informe de una junta médica que evaluará la historia clínica de Jerónimo el próximo 31 de agosto.
El caso
Según publicó el portal de la capital provincial Aire de Santa Fe, la operación de Jerónimo se realizó por indicación del médico traumatólogo Daniel S. y estaba programada para las 7.30, pero arrancó cerca de las 9 cuando llegó el cirujano torácico, Gustavo B.
El mismo medio contó que los médicos Martín G. y Juan Cruz A. iniciaron el procedimiento. Al abrir, se encontraron con un callo óseo sobre la clavícula y al intervenir se inició un sangrado que, según refiere esta fuente, provenía de una arteria.
Siempre según esta versión, la lesión estaba muy cerca de la arteria y fue alcanzada por el callo óseo, por lo cual se produjo una hermorragia. El cirujano pidió la presencia un cirujano cardiovascular y entonces llegó Luciano B. para intervenir en la emergencia, dijo el sitio web. Ante el cuadro médico se sumó un segundo cirujano cardiovascular identificado como Gustavo T., y juntos lograron frenar la hemorragia, reconstruyó el medio mencionado.
El chico tuvo un paro cardiorrespiratorio durante la intervención y terminó en terapia intensiva, donde al día siguiente sufrió otro paro que le provocó la muerte.