Renata Ghilotti, presidenta de Aguas Santafesinas, afirmó en su paso por el stream Política de El Ciudadano que la gestión que conduce desde hace un año y medio logró ordenar las cuentas de la empresa. “Es la primera vez en la historia que Aguas Santafesinas tiene un balance superavitario”, señaló. Y explicó que para llegar a ese resultado se tomaron “decisiones muy básicas que no se tomaban”, entre ellas “que la conducción la lleve el Directorio y no el gremio”, además del trabajo en “el control de horas extras, en el control de la flota automotor, el combustible, se pusieron GPS en todas las unidades”.
Para Ghilotti, este orden financiero permitió que los aportes del Estado se destinen a obra pública. “El gobierno invierte en obra pública con destino al saneamiento, ya sea agua potable como el acueducto Gran Rosario o la renovación de redes”, detalló.
En materia de infraestructura, la empresa está ejecutando un plan de renovación de redes en Rosario. “Estamos cambiando los caños del casco histórico. Lourdes y Pichincha el año pasado, que tiene más de 130 años”, señala. Sobre los resultados, indica: “Medíamos las presiones antes y después y teníamos el doble de presión en la mayoría de los lugares donde intervenimos. Eso lo que hace es que gente que no lograba que el tanque de su casa se llenara, hoy dice: ‘El agua se emocionó, empezó a salir por todos lados’”.
Otra obra destacada por Ghilotti es la segunda etapa del acueducto Gran Rosario. “Esa es la obra que Rosario estaba esperando hace muchos años, que ya se había licitado otras dos veces y se terminó cayendo”, afirmó. La licitación asciende a más de 32.000 millones de pesos y beneficiará a más de 250.000 habitantes de manera directa, con efectos indirectos en casi toda la ciudad. “Donde hoy vemos el negro, que para nosotros es un problemón, termina pasando amarillo”, describe sobre el mapa de presiones.
Entre los ejes de su gestión, también nombro la reducción de los tiempos de los corralitos. “Cuando yo asumí, los tiempos promedio eran 25 días. Hoy estamos en un promedio de entre cinco y siete días”, afirmó, y explicó que Aguas tenía un sistema operativo que definía márgenes de tiempo “óptimos”, que “estaban excedidos, absolutamente excedidos”. Para el seguimiento, utiliza un tablero de control semanal: “Soy una obsesiva de los corralitos. Voy manejando y si veo un corralito después llego y miro en el sistema cuánto hace que está, ingresó y veo de qué se trata”. Y agregó que esa conducta se transmite al resto del equipo: “Todos los que trabajamos acá, cuando vemos una fuga, cuando vemos un problema, no podemos mirar para otro lado”.
Ante la llegada del fenómeno de El Niño, que aumenta significativamente la cantidad de lluvias, Ghilotti señaló que trabajan desde hace un año con un plan de limpieza de sumideros. “Hemos hecho varias reuniones con el municipio, estamos al teléfono con Sebastián Chale permanentemente”, comentó.
Sobre el escenario político, Ghilotti, referente del PRO en Rosario y la provincia, afirmó que “Unidos va a trabajar mucho por sostener la intendencia de la ciudad de Rosario” y que ella está trabajando “para que el PRO tenga su candidato”. En ese orden, mencionó a Federico Angelini, Anita Martínez y Cristian Cunha como personas que expresaron interés en conducir ese proceso. Respecto a la interna del partido a nivel nacional, dijo: “Fue un gran error esa competencia, pero es parte de los procesos que van viviendo los partidos”.
Sobre la posible incorporación de La Libertad Avanza al frente, aclaró que no la ve “viable”, en especial porque la lógica de ese espacio es “distinta a la lógica del diálogo, es de mucha confrontación, de no poder sentarse en una mesa a dialogar”.