El próximo enfrentamiento entre Central y Corinthians reaviva una de las series más emotivas y vibrantes en la historia moderna del Canalla por la Copa Libertadores, remitiendo de forma inevitable a los octavos de final de la edición 2000.
En aquella mítica eliminatoria, el equipo dirigido por Edgardo Bauza desplegó un fútbol de alto vuelo y temperamento para imponerse 3 a 2 en un colmado Gigante de Arroyito con un doblete de Rafael Maceratesi y un grito de Juan Antonio Pizzi.
En la revancha que se jugó en el Estadio Pacaembú de San Pablo el marcador fue el mismo, pero a favor de un Timão repleto de figuras, forzando una dramática tanda de penales donde la jerarquía del arquero Dida inclinó la balanza para el club brasileño por 4 a 3 y frustró el sueño de una generación canalla que mereció mejor suerte.
A veintiséis años de aquella serie, el destino los vuelve a poner frente a frente exactamente en la misma instancia y con condimentos que prometen una paridad absoluta en la previa del choque copero.
Central, ahora conducido tácticamente por Jorge Almirón y comandado dentro de la cancha por Ángel Di María, buscará cambiar la historia y cobrarse aquella vieja deuda copera en Arroyito.
Enfrente estará el Corinthians de Fernando Diniz, un rival siempre temible que ampara sus ilusiones en el talento de sus individualidades pero que deberá resistir la tremenda presión popular de una localía rosarina que ya palpita una verdadera fiesta continental.