El primero de ellos, seis horas antes del que azotó el centro de Chile, causaron heridos, daños leves y un gran oleaje, mientras aguardan la marea proveniente del Pacífico por lo sucedido en el país trasandino.
La Oficina Meteorológica de Japón, que se ocupa de terremotos y maremotos, evalúa los efectos que pueden traer a sus costas lo acontecido en Chile, que podría llegar a Japón no antes de las 13 del domingo hora local, es decir a la 1 de la madrugada de la Argentina.