Rosario, jueves 08 de octubre de 2026
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Rosario, jueves 08 de octubre de 2026

Pidieron a China que baje las trabas al aceite de soja

Se lo hizo saber el canciller Taiana al embajador Gang Zeng. Se teme perjuicio de u$s 1.600 millones al año.

El canciller Jorge Taiana le solicitó ayer al embajador chino en Buenos Aires, Gang Zeng, que su gobierno suspenda y evite poner en vigencia la aplicación de medidas “fitosanitarias” que en la práctica restringen el ingreso a China de aceite de soja proveniente de Argentina, que tiene a ese producto como la principal exportación hacia el gigante asiático. Según fuentes diplomáticas locales, el representante extranjero “tomó nota de la preocupación argentina y se comprometió a transmitirla” a la administración de Beijing.

La reunión entre Taiana y el embajador chino –a quien el canciller había cursado la citación la semana pasada– se extendió alrededor de una hora y media. En el Palacio San Martín, el jefe de la diplomacia local reclamó a la nación asiática la suspensión de las restricciones técnicas impuestas a las importaciones de aceite de soja crudo. Éstas constan en la fijación de un máximo admisible de residuos de hexano –solvente que se utiliza para procesar la oleaginosa– que, en concreto, perjudica al producto argentino y no al de otros destinos, como por ejemplo Brasil. La queja no se hizo esperar dado el perjuicio económico que la medida podría ocasionarle al país: unos 1.600 millones de dólares al año en la balanza comercial, según estimaciones privadas y oficiales, más otros 620 millones de merma para las arcas estatales por la caída correspondiente en la percepción de retenciones.

Durante las últimas jornadas, especialistas en comercio internacional coincidieron en que la disposición adoptada por China “no se atiene a las normas fitosanitarias dispuestas por la Organización Mundial de Comercio (OMC)”, y representa por tanto una barrera para-arancelaria para el ingreso de aceite de soja argentino. Y ello, como “represalia” por las disposiciones antidumping fijadas por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández contra variados rubros de productos asiáticos que, al ingresar a precios denunciados como artificialmente bajos, ponen en jaque a los industriales vernáculos con esa “competencia desleal”.

De hecho, el reclamo diplomático de ayer estuvo acompañado, durante toda la jornada, por avales de cámaras empresarias de diversos sectores –entre pymes e industrias de gran desarrollo– a las medidas dispuestas por el Ejecutivo argentino para preservar la producción nacional.

La alarma en Argentina se encendió el jueves pasado, cuando la agencia Xinhua, que depende directamente del Consejo de Estado de China, difundió la restricción para las importaciones de los aceites de soja.

Ahora, en medio de los reclamos de los empresarios exportadores de aceites de soja locales, la administración de Cristina Kirchner tendrá que esperar una respuesta del gobierno de Hu Jintao.

Voceros de la Casa Rosada opinaron, con todo, que aunque las trabas comerciales entren finalmente en vigencia, el gobierno de China no las podría sostener por mucho tiempo porque representan más del 50 por ciento de sus importaciones de aceite de soja, y les resultaría difícil reemplazar tamaño volumen. Otras fuentes, por el contrario, advirtieron que la política de industrialización del gigante asiático incluye la sustitución de importaciones de alto valor agregado como la que hoy está en entredicho, con lo que tiende a comprar cada vez más volumen de materia prima –el poroto– para procesarlo internamente.