El gobierno nacional cerró filas y salió a defender ayer las medidas destinadas a proteger al mercado local. A las justificaciones planteadas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el ministro de Economía, Amado Boudou, sobre el posible freno al ingreso de alimentos importados, se sumó ayer la voz de la ministra de Producción nacional, Débora Giorgi, quien aseguró que “todo lo que el mercado demande en productos alimenticios importados va a estar disponible”, al tiempo que ratificó la continuidad de la política antidumping destinada a “proteger la producción local de políticas comerciales desleales”. Tanto desde la Unión Europea como desde Brasil, uno de los países que más afectado se vería por las medidas proteccionistas de la Argentina, hicieron oír sus reclamos.
Giorgi sostuvo que “los productos que tengan demanda no van a faltar”, no obstante resaltó: “La posición de nuestro gobierno siempre ha sido clara, que es la de trabajar bajo las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), tanto en materia de licencias automáticas y antidumping”.
La ministra de Producción viajó a la ciudad de Córdoba para participar de unas jornadas organizadas por la Confederación General de Empresarios de la República Argentina (CGERA) y la Asociación Empresaria de esa provincia. Allí salió al cruce de las denuncias de empresarios brasileños, que advirtieron que el freno a las importaciones de alimentos “viola las normas de la OMC”.
“No vamos a permitir competencia desleal que esté vinculada con el antidumping social, financiero y ambiental”, indicó Giorgi, para adelantar que a fines de mayo una misión oficial estará viajando a China para una reunión bilateral que persigue el propósito de acordar las políticas para reestablecer la exportación argentina de aceite de soja.
“China está en una política de autoabastecimiento, especialmente en lo que es producción de derivados de soja, hace siete años podía moler tres millones de toneladas de soja y ahora puede moler 37 millones, pero vamos a superar perfectamente el problema. Tenemos grandes expectativas”, resaltó la titular de la cartera de Producción.
Además, la ministra aclaró: “La situación con China no tiene que ver con las medidas antidumping que aplica la Argentina, sino con una cuestión sanitaria a partir de una cantidad de exano (un solvente empleado la producción de aceite) que exige que cumplamos y trabajamos para obtener una convergencia de esos estándares”. Por otra parte, volvió a defender el tipo de cambio.
En tanto, Moreno le había pedido a los supermercadistas nacionales que no vendan comestibles de origen europeo que se ofrecen más baratos a raíz de la crisis económica, social y política en Grecia. En la misma sintonía se había pronunciado el ministro Boudou, quien había llamado a cuidar a los productores locales, al mercado interno y los puestos de trabajo.
La UE y Brasil, nada contentos
La Unión Europea reclamó ayer a la Argentina no impedir el ingreso de alimentos a su mercado. Además, las posibles restricciones a la importación desataron protestas de sus socios comerciales, en especial Brasil, mientras que embajadores europeos en el país participarán hoy de una reunión en Diputados para analizar el alcance de las medidas y elevar informes a sus respectivos gobiernos.
La Unión Europea señaló que “tales restricciones, de concretarse, serían incompatibles con la normativa de la Organización Mundial de Comercio y con los compromisos adquiridos por Argentina en el marco del G-20”. “La Unión Europea llama por tanto a las autoridades argentinas a no implementar las medidas anunciadas”, agregó en un comunicado.
El sector argentino de alimentos y bebidas exporta 12 mil millones de dólares al año en productos procesados e importa 900 millones, según informó la Coordinadora de Productos Alimenticios (Copal), la cámara que nuclea a las industrias del sector.