
Nadal, que igual que Federer pareció no estar en su mejor momento en el arranque de Wimbledon a pesar de su victoria en Roland Garros, logró finalmente imponerse a Soderling.
El punto decisivo llegó al principio del segundo set, cuando un error de arbitraje dio la bola de break al sueco, quien había dominado la primera manga.
Fue entonces cuando Nadal pareció recobrar la motivación y empezó su camino hacia la victoria, con buenos servicios y golpes directos que no pudo parar su rival.
«Al principio jugó muy bien, con golpes largos y muchos golpes ganadores. Pero todo cambió al principio del segundo set. Estoy contento de mi nivel de juego», comentó el número uno mundial tras la victoria.
«Sé que tengo un partido difícil contra Murray. Intentaré tener un juego agresivo y servir bien, como lo intento todos los días», añadió.
El británico logró este miércoles imponerse al francés Tsonga, quien había empezado sin embargo dominando el partido durante los dos primeros sets.