Rosario, jueves 01 de octubre de 2026
Search
Rosario, jueves 01 de octubre de 2026

Pueblos originarios están recibiendo el Inti Raymi

En las antípodas de lo heredado de Europa, las culturas americanas celebran la renovación del ciclo solar.

Al cumplirse el solsticio de invierno, la noche más larga del año tras la cual el Sol inicia un nuevo período de acercamiento a la Tierra, los aborígenes del hemisferio sur –andinos, amazónicos y los que migraron a centros urbanos– festejan desde ayer y hasta el jueves un nuevo ciclo, año nuevo o Inti Raymi. En infinidad de ceremonias públicas, multitudinarias o íntimas, los originarios de esta parte del planeta reciben al nuevo día como lo hicieron siempre, y en el Estado Plurinacional de Bolivia el acontecimiento este año tendrá por primera vez, carácter de feriado nacional inamovible.

Por un decreto firmado en 2009, el presidente Evo Morales dispuso que el 21 de junio, se celebre el “Año Nuevo Andino-Amazónico” al que los legisladores quieren convertir en la excusa para recuperar la riqueza cultural del vecino país, según publicó la Agencia Boliviana de Información (ABI).

De esta manera, en Bolivia, hoy será feriado, fecha festiva enmarcada en la nueva Constitución política que en los artículos vinculados al Régimen Cultural, establece la recuperación y el respeto de los mitos, valores, tradiciones culturales de los pueblos indígenas originarios campesinos, siendo deber fundamental del Estado su preservación, promoción y difusión.

La ciudadela de Tiawanaku, a 80 kilómetros de La Paz, será escenario principal de la festividad en Bolivia, al igual que en infinidad de lugares, mientras en Buenos Aires se celebra, como desde hace 15 años, en la Plaza Grecia, en Avenida Figueroa Alcorta y Austria desde anoche a las 23, según informó el Consejo de Acontecimientos Aborígenes de Argentina (CAA).

Desde Bolivia el amauta (sabio, maestro) Valentín Mejillones Acarapi, adelantó: “A este año lo vamos iniciar con un grito en defensa de la Madre Tierra como si ella fuera una anciana de muchos años, una abuela madre que está siendo molestada, a la que se la está descuartizando”.

Mejillones Acarapi, conocido en el mundo entero por haber ungido a Evo Morales en una ceremonia originaria horas antes de asumir la presidencia de Bolivia en enero de 2006, detalló que durante la ceremonia que encabezará en el lago Titicaca pedirán “a la humanidad paz, armonía y respeto para la Madre Tierra, que no la lastimen más, no le saquen más sangre”.

Los comentarios del amauta están en sintonía con el pedido permanente de los aborígenes de todo el mundo: la defensa de la naturaleza, de la Pachamama (Ñuke Mapu entre los mapuches) pero también con el resultado de la Cumbre de los Pueblos por el Cambio Climático realizada en abril pasado en Cochabamba que pretende instituir los Derechos de la Madre Tierra.

En tanto, en la Reserva Ecológica porteña, donde Minkakuy Tawantisuyupaq y otras organizaciones recibieron al nuevo sol ingresando anoche a las 23 por la calle Viamonte hasta el Punto de Encuentro a orillas del Río de la Plata, donde pasaron la noche con ceremonias.

El Inti Raymi, o fiesta del Sol como también se le dice, se realiza desde anoche en Punta Querandí, partido de Tigre, en el norte bonaerense, donde se encontró un sitio arqueológico extendido con restos humanos pertenecientes a un antiguo cementerio indígena, lugar al que los pobladores consideran un sitio sagrado.

Más al sur, la vigorosa cultura de los mapuches, que habitan en la Argentina y Chile, también celebran el We Tripantu, Wiñoy Xipantu o Wiñol Tripantu como se dice en mapudungun, el idioma que hablan.

Pero si los andinos, aymaras, quechuas y guaraníes, cuyas culturas se desarrollan en Ecuador, Perú, Bolivia y partes de la Argentina y Chile, inician el año 5518, los mapuches prefieren hablar de nuevo ciclo sin poner números.

“El Wiñoy Xipantv es el momento donde la naturaleza cierra un ciclo para dar paso a uno nuevo que llena de energía a todos los newen (fuerzas). Entre el 20 y el 24 de junio se renueva la naturaleza y el pueblo mapuche se comunica con el cosmos”, aseguró María Piciñam, del Centro de Educación Mapuche de Neuquén.