
El crack Juan Román Riquelme firmó el contrato que lo mantendrá ligado a Boca Juniors por otros cuatro años, poniendo fin a meses de cruces, idas y venidas, protestas y conciliaciones.
El futbolista llegó al club poco antes de las 13 y rápidamente cumplió el demorado trámite, para luego ponerse a disposición del cuerpo técnico y anunciar una conferencia de prensa.
No fue fácil que las partes llegaran a un final feliz en esta negociación y menos que se pusieran de acuerdo los dirigentes para terminar de cerrar la operación. Fue el presidente del club, Jorge Amor Ameal, quien tuvo que destrabar una votación para que el futbolista renovara contrato por cuatro años ante la resistencia de los sectores macristas de la comisión directiva.
Uno de los problemas que surgió en torno a la renovación del contrato, había sido que Boca se debía hacerse cargo del impuesto a las ganancias, pero Riquelme y el club xeneize acordaron repartirse el pago de conceptos impositivos.
Luego de que se produjera la firma de Riquelme, el titular de Boca anunció la buena nueva para los hinchas y destacó que «el club se encuentra sólido en materia financiera». «Yo dije que Román quería jugar en Boca y que Boca quería que jugara Román. Acá no hay importantes. Lo importante es Boca», fue una de las definiciones de Ameal.
Además, siguió diciendo que ahora lo más trascendente es que «Román empiece a hablar con la pelota», tras la operación que lo mantuvo marginado de las canchas.
«Estamos todos muy contentos. La democracia es imprescindible y no hay que tenerle miedo. No existe el pensamiento único», fue otra frase de Ameal.
El tesorero de Boca, Daniel Angelici, fue uno de los más férreos opositores a la continuidad de Riquelme y criticó la renovación en todo momento y ante cuanto micrófono se le cruzó.
«Boca puede pagar el contrato de Riquelme, pero no debe hacerlo», expresó en la víspera, aunque paradójicamente admitió que la situación financiera del club es buena.
El conflicto político que sacudió la interna del club en torno a Riquelme finalmente dejó un frente resquebrajado para el presidente Ameal, quien no obstante salió fortalecido ante la mirada de los hinchas, que masivamente reclamaban la continuidad del ídolo y se expresaron tanto con banderazos como con pintadas contra Angelici.
Deportivamente, Riquelme aún debe recuperarse de una lesión, por lo que no podrá jugar en forma inmediata, sino que recién estaría disponible para la quinta o sexta fecha.
El acuerdo incluye el pago de 5 millones de dólares, más la cesión del estadio la Bombonera para organizar su partido de despedida en 2014.