Por: http://www.elciudadanoweb.com/wp-content/uploads/2024/06/moana-e1717250180896-1.jpg
Cada semana de gestación es un paso más a la vida que se desarrollará fuera del vientre, por eso la medicina continúa trabajando por el bienestar de las embarazadas y su cuidado para prevenir nacimientos prematuros. Especialistas afirman que un embarazo debe cuidarse “inclusive antes de llegar a él”. Desde hoy, se lleva a cabo la “Semana del Prematuro”, una iniciativa de la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que tendrá lugar, hasta el domingo, en 71 maternidades de todo el país, con una amplia agenda de actividades de capacitación médica y familiar.
Esta campaña busca prevenir y concientizar acerca de los cuidados especiales que requieren los niños prematuros, problemática que constituye la principal causa de mortalidad infantil en el país. La médica asesora y jefa del Servicio de Neonatología de la Maternidad Martin de Rosario, Gabriela Puig, señaló a El Ciudadano que “mientras más pequeño sea el bebé en su edad gestacional, tendrá más riesgos de quedar con un tipo de discapacidad (dentro del ámbito visual, auditivo, o su desarrollo intelectual). Es por eso de la importancia del seguimiento de estos niños y para detectarlas a tiempo y trabajar con ellos para que logren tener una calidad de vida similar a un paciente nacido a término”.
Sobre la importancia de la gestación, Puig agregó: “Además de la corta edad en el vientre de su madre, el bebé tiene poco peso y ese desarrollo debe continuarlo fuera de la panza, lo cual es antifisiológico. Está claro que una gestación que no se realiza óptimamente tiene un costo importante para la salud del bebé y para la familia en sí, que, obviamente, se encuentra con una realidad diferente a la esperada”.
En tanto, señaló que de las 40 semanas de embarazo, si el bebé nace en la semana 37, “es un nacimiento normal”, en cambio, se lo considera prematuro cuando el alumbramiento ocurre antes de esa semana.
Mapa nacional
En la Argentina, 56 mil de los aproximadamente 700 mil niños que nacen cada año son prematuros, mientras que la mitad de los menores de 12 meses que fallecen en el país (9341 en 2008, según los últimos datos disponibles) había nacido con prematurez, es decir, antes de la semana 37 de gestación, explicó el médico Bernardo Chomsky, integrante de la Alianza Argentina para la salud de la madre, recién nacido y el niño, quien destacó durante un encuentro con periodistas en Capital Federal: “El mayor problema de la prematurez se concentra en los niños con muy bajo peso al nacer”.
La organización de Naciones Unidas impulsa además en la Argentina un programa de “maternidades seguras y centradas en la familia”, con el objetivo de que los prematuros tengan los cuidados adecuados y de calidad para garantizar su supervivencia.
Los especialistas señalaron que el principal problema que se vive en la Argentina es una “crítica” distribución de los recursos médicos y humanos, la “enorme escasez” de enfermeras, la falta de implementación de medidas eficaces como en otros país, y la “escasa participación de la familia en la toma de decisiones, en muchos casos por falta de información”, indicó la directora de la campaña, Zulma Ortiz.
Unicef quiere promover el “acceso irrestricto” de las madres a las maternidades, porque “está probado que cuando tienen las puertas abiertas las veinticuatro horas favorece la sobrevida de los bebés”, explicó Gabriela Bauer, pediatra coordinadora de la campaña. Durante su primer año de vida, “muchos de ellos padecen algún grado de desnutrición, por lo que van a requerir una nutrición especial, y tienen muchos más riesgos de fallas respiratorias”, afirmó la especialista. “En los siguientes años hay que ir evaluando las secuelas graves, que afectan a entre el 10 y el 15 por ciento de los prematuros de menos de 1.500 gramos, y que son la parálisis cerebral, el retraso del desarrollo, la pérdida auditiva y la retinotapía severa” una afección que si no se controla puede provocar ceguera, alertó. Aunque tienen un menor riesgo, llamó también a atender las “secuelas menores” que un nacimiento prematuro causa “con mayor prevalencia”, como son las dificultades de aprendizaje del niño, y que si no se controlan pueden llevar a su fracaso escolar.
Las peores cifras
“La mortalidad infantil en el país fue de 12,5 por mil en 2008”, dijo Chomsky, quien precisó que entre los bebés que nacieron con 1.500 gramos en ese lapso, falleció el 38 por ciento. En cambio, entre los niños que nacieron con un peso entre 1.500 gramos y 2.000, la tasa de mortalidad se redujo al 7 por ciento, por lo cual sobrevivieron el 93 por ciento de los casos.
En muchos casos los nacimientos anticipados pueden ser evitables y en ese sentido, Unicef difundirá durante la Semana del Prematuro un decálogo con los derechos de la madre a los controles prenatales, la atención integral de los bebés prematuros y el acompañamiento médico de los niños durante los primeros seis años.
Ortiz destacó que “la Maternidad Sardá redujo en un 60 por ciento la mortalidad neonatal, basándose en un plan de maternidad centrada en la familia, donde los padres tienen un ingreso irrestricto a las unidades donde se atienden a los bebés prematuros y participan del tratamiento de su hijo con los consejos médicos”.
“Uno de los problemas fundamentales es la falta de más enfermeras especializadas en el servicio neonatal en los centros de salud pública”, dijo Ortiz y opinó que “no es un problema de presupuesto, sino de organización, información y especialización”.
La Semana del Prematuro organizada por Unicef abarcará distintas actividades, entre ellas, agasajar a los bebés internados y sus familias, capacitar al personal de salud de las unidades de terapia intensiva neonatal y difundir acciones de prevención de partos precoces.
