Como cada año, se realiza la Campaña Nacional de Prevención de Ceguera por Diabetes, en la que oftalmólogos de todo el país harán diagnósticos gratuitos con el fin de detectar la presencia de retinopatía diabética. La iniciativa tiene sede en Rosario y distintos espacios de salud brindarán el servicio, a lo largo de la jornada, a quienes padezcan diabetes o sospechen tenerla.
El doctor Joaquín Faballuy, oftalmólogo, especialista en máculo y retina y director médico del centro de Oftalmólogos Especialistas, expresó a El Ciudadano que “una de las características de la enfermedad es la ausencia de síntomas. Estos recién aparecen en los estadios avanzados, razón por la cual todo paciente diabético debe hacerse al menos una vez al año un fondo de ojo bajo dilatación pupilar”.
A su vez, se realizará una charla destinada a todo el equipo de salud para sensibilizarlo y para que puedan tenerlo presente en forma permanente con el objetivo de detectar en la población los cambios con la mayor anticipación posible.
Ésta se llevará a cabo hoy de 11 a 13, en el auditorio José Ugarte, del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Crespo y avenida Pellegrini). La inscripción será libre y gratuita y estará destinada a médicos clínicos, endocrinólogos, generalistas, enfermeros, estudiantes de medicina y ciencias de la salud y equipos de atención primaria.
—¿Qué relación existe entre la diabetes y la ceguera?
—La retinopatía diabética es una de las principales complicaciones de la diabetes. Al igual que el resto de los vasos sanguíneos del cuerpo, los de la retina se enferman exudando contenidos plasmáticos y sangre en la retina. En las primeras etapas si no está afectada el área central de la retina, llamada mácula, el paciente puede estar totalmente asintomático.
—¿Por qué se habla de riesgos?
—Si la enfermedad general no es controlada adecuadamente, es probable que el avance sea mucho más rápido a pesar de los tratamientos oculares existentes para cada estadio de la enfermedad. Por eso la necesidad de realizar controles oftalmológicos periódicos. Es una de las complicaciones más temidas de la diabetes. Se manifiesta tanto en los que tienen diabetes tipo 1, donde generalmente su aparición es más tardía pero más agresiva. Las formas más peligrosas se manifiestan en los diabéticos con glucemias muy altas, fumadores, sedentarios e hipertensos. Lo cierto es que por cada diabético que conoce su condición, hay otro que no lo sabe, lo que produce un retraso en el comienzo del tratamiento. Por ello, la presencia de familiares que padezcan la enfermedad, aunque no se tengan problemas visuales, debe motivar la consulta con el oftalmólogo.
—¿En qué consiste el examen de esta campaña?
—Es un examen oftalmológico de rutina que incluye fondo de ojo bajo dilatación pupilar, por lo que se recomienda no venir conduciendo y, si es posible, que el paciente esté acompañado. El procedimiento es rápido e indoloro y en caso de detectarse la retinopatía se realizarán otros estudios para determinar si necesita tratamiento, que según el estadio puede ser mediante láser, drogas intravítreas (antiangiogénicos) o cirugía (vitrectomía). Con controles generales y oftalmológicos se evita el 90 por ciento de las cegueras por diabetes.
—¿Qué cifras se manejan en esta temática a nivel nacional?
—La retinopatía diabética es una de las causas principales de ceguera en el mundo y la principal en la población en edad laboral (entre 25 y 70 años). Se calcula aproximadamente que un 6 por ciento de la población padece diabetes y que por cada diabético conocido hay uno que no lo sabe.