Los guardavidas que trabajan en las playas municipales de Rambla Catalunya mantienen desde el domingo un paro en pedido de mayor seguridad, por las constantes agresiones de las que son víctimas. Entienden que las agresiones son producto del alto consumo de bebidas alcohólicas y marihuana en la playa, actividades que están prohibidas realizar.
Durante las jornadas de intenso calor, como la del domingo, el balneario llega a albergar a 20 mil personas. Los guardavidas se quejan de que, ni siquiera habiendo tanta gente, se realizan operativos preventivos y no hay suficientes oficiales de la Guardia Urbana Municipal (GUM). Se están llevando adelante guardias mínimas pasivas, que implica que el personal actuará sólo en casos de socorro.
Desde el gobierno municipal aseguran que están realizando trabajos para intentar reducir el consumo de alcohol en los balnearios, pero lamentan que muchas personas lleguen al lugar alcoholizadas.
El paro y la protesta continuarán por tiempo indeterminado.
