Rosario, viernes 18 de septiembre de 2026
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Rosario, viernes 18 de septiembre de 2026

Universidad cordobesa apoya un proyecto de familias de cartoneros

Familias cordobesas que viven de la recolección y venta de cartones, lograron comprar un galpón y herramientas para reciclar a través de un proyecto realizado por la universidad de Río Cuarto.

Un grupo de familias cartoneras de Córdoba pudieron comprar un galpón y herramientas para reciclar residuos con fines comerciales, a través de un proyecto de extensión de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC).

El apoyo de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNRC permitió a una decena de familias que participan del proyecto solidario “Todo sirve” comprar un galpón de 100 metros cuadrados, donde acopian semanalmente unos 3.000 kilos de cartón, plásticos, chatarra, escombros y ladrillos, que reciclan y comercializan.

Además, participan de la iniciativa vecinos del barrio Islas Malvinas, de Río Cuarto, que a partir del aporte voluntario de empleados de la universidad han podido consolidar un espacio y adquirir una prensa para compactar los residuos.

Juan Muzzolón, uno de los promotores de la iniciativa, explicó a la prensa que Todo Sirve «se planta como una organización de tipo social, pero que, al mismo tiempo, es punta de lanza de las reivindicación y demandas de muchas familias que están ubicadas en la costa del río» Cuarto.

Claudio Kenbel, otro de los responsables del proyecto, precisó que “no se trata sólo de organizarse para trabajar en el barrio», sino que también buscan «que los partícipes puedan acceder a la educación y a mejorar sus condiciones de vida”.

Muzzolón, que integra el grupo bautizado “Galpón comunitario”, que lleva adelante el proyecto “Todo sirve”, insistió en que “el acondicionamiento de la prensa, para el acopio de los materiales, y el disponer de un espacio para trabajar habla a las claras de una organización para manejar esta iniciativa”.

El dirigente reconoció la importancia que ha tenido el aporte de la Facultad de Ciencias Exactas, que generó “un fondo solidario de dinero, donado mensualmente por personal” de la casa de estudios con el fin de colaborar con el proyecto vecinal. «Lo que se ha logrado es fruto de un proceso lento, que implicó primero crear conciencia colectiva sobre lo que se estaba por emprender” y también “sentarse a discutir con el compañero, valorar el conocimiento del otro, valorar su voz y dar cuenta de que, sin la participación de cada persona, la organización no sería posible”, subrayó.

Para despertar conciencia en material ambiental, los miembros de este proyecto social participaron de numerosas actividades e integran actualmente una coordinadora multisectorial -que también conforma la UNRC-, que trabaja en el tratamiento de los residuos.

“Lo que hacen organizaciones sociales como la nuestra es empujar para que sectores que están excluidos no sólo en el reparto de la riqueza, sino del derecho a la palabra y de la educación formal, tengan un lugar en la construcción de la ciudad», apuntó Kenbel.

El grupo trabaja, señaló, «para que exista en Río Cuarto una política medioambiental seria y a largo plazo, que sea el marco en el que propuestas como estas puedan existir”.   Muzzolón agregó que, gracias al proyecto y por iniciativa del grupo Galpón comunitario, fue instalada una línea de luz eléctrica comunitaria de 2.000 metros que beneficia a más de 70 familias, lo que prueba que “esta primera organización cumple un rol social en el barrio” Islas Malvinas, de Río Cuarto.