A poco más de un año de la entrada en vigencia de las leyes que pusieron tope al horario de funcionamiento de los boliches bailables y que reguló la venta de bebidas alcohólicas, el ministro de Desarrollo Social bonaerense, Baldomero Álvarez de Olivera, consideró que el balance “es positivo”.
“Las leyes de nocturnidad nos permiten como Estado realizar los controles y sancionar a aquellos que no cumplan con las disposiciones que prevén esas normas, pero también es necesario que toda la sociedad tome conciencia del riesgo que corre la juventud por el exceso en el consumo de bebidas alcohólicas”, sostuvo el funcionario en una entrevista con Télam.
En ese marco, Álvarez de Olivera precisó también que desde la puesta en vigencia de las leyes impulsadas por el gobernador Daniel Scioli, los ingresos a hospitales por inconvenientes derivados en el consumo de alcohol bajaron un 80 por ciento.
“Una ley no puede modificar comportamientos culturales. Por eso, necesitamos de la colaboración de los padres y los empresarios. Es imprescindible que tomen conciencia que hay que preservar la vida de nuestros jóvenes que en un futuro serán los que conduzcan el país”, señaló.
