Las fuertes nevadas que cayeron desde la madrugada de ayer en Europa afectaron principalmente el tráfico aéreo, y obligaron a miles de pasajeros a pasar la noche en los aeropuertos de París, Londres y Fráncfort, a sólo cuatro días de la Navidad. En Bruselas ya anunciaron la interrupción de vuelos hasta mañana por la mañana, y no por abundancia de nieve sino por falta de líquido para descongelar los aviones.
La Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) pidió a las compañías aéreas que anulen el 30 por de sus vuelos en Roissy-Charles de Gaulle, uno de los principales aeropuertos de Europa, hasta la tarde y en Orly todo el día, debido a las fuertes nevadas.
Las nevadas del domingo pasado ya habían provocado anulaciones y retrasos en esos dos aeropuertos parisinos.
En esa región la prefectura de policía prohibió la circulación de camiones de más de 7,5 toneladas de peso bruto y aquellos de más de 3,5 toneladas que transporten materiales peligrosos.
En el tráfico ferroviario internacional, el tren Eurostar que va a Londres y el Thalys (a Bélgica, Holanda y Alemania) redujeron su velocidad a 170 kilómetros por hora y registran retrasos de hasta 50 minutos.
Por tercer día consecutivo, el tráfico aéreo en el Reino Unido seguía siendo caótico, pese a la reapertura de una de las dos pistas de Heathrow, el aeropuerto de mayor tráfico en Europa, en el que se registraban numerosas cancelaciones e importantes retrasos.
Cientos de pasajeros que esperaban poder comenzar sus vacaciones navideñas este fin de semana tuvieron que pasar la noche, algunos por segunda vez, en las terminales aéreas a causa de la anulación de sus vuelos el domingo, día en que el Reino Unido registró la más baja temperatura invernal en el último siglo (19 grados bajo cero en Chesham, norte de Londres).
El aeropuerto de Heathrow advirtió en su página de internet que sólo “operará un programa limitado de llegadas y salidas durante el día” y que espera “más cancelaciones y retrasos en los próximos días”. Del total de 1.300 vuelos previstos para el fin de semana pasado sólo pudieron despegar o aterrizar unos veinte. El otro gran aeropuerto londinense, Gatwick, también empezaba a recuperar lentamente la normalidad, al igual que el de London City. Las dificultades registradas en Heatrhow repercutieron en otros aeropuertos europeos como Amsterdam, Estocolmo o Fráncfort. En este último se anularon 300 vuelos en la mañana de ayer, aun cuando las pistas seguían abiertas.
El mal tiempo afectaba también los aeropuertos de Berlín y Munich, pero particularmente el de Fráncfort, donde cientos de pasajeros pasaron la noche tras la anulación, el domingo, de más de 1.300 vuelos previstos.