A diferencia del anterior eclipse total de Luna, que se produjo el 20 de febrero de 2008 y que pudo observarse aquí en todo su desarrollo por encima del horizonte, en la Argentina éste sólo será visible en su primera fase.
Eclipse viene del griego “ekleipsis”, que significa desaparición. Sin embargo, la Luna no se borra, y en esto la atmósfera terrestre tiene una influencia vital: debido a la luz refractada por la atmósfera, la Luna no desaparece sino que adquiere un característico color rojizo brillante.
Sin embargo, los expertos sostienen que el eclipse de este martes probablemente sea más oscuro que otros anteriores.
El eclipse de Luna del 21 de diciembre tendrá una magnitud de 1,257, tres veces superior al parcial del pasado 26 de junio, y será visible en todas sus fases en América del Norte y Central, Groenlandia, Islandia y noroeste de Sudamérica.
En Europa, oeste de Africa, este de Asia y sudeste de América del Sur, incluida la Argentina, su visibilidad será reducida, ya que en unos se verá el comienzo y en otros el fin del eclipse, pero no su fase central.
En la Argentina podrá apreciarse el primer contacto con la penumbra el 21 a las 2.29,4 hora local; una hora más tarde, el primer contacto son la sombra; y a las 4.40, el inicio de la totalidad.
El año pasado no hubo ningún eclipse total de Luna, pero se produjeron tres penumbrales parciales lunares el 9 de febrero, el 7 de julio y el 6 de agosto; y uno parcial el 31 de diciembre.
Este año hubo uno parcial el pasado 26 de junio y el del próximo martes será total.
En cambio, los únicos dos eclipses de Luna que traerá el 2011 serán totales y tendrán lugar el 15 de junio y el 10 de diciembre.
