Rosario, viernes 25 de septiembre de 2026
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Rosario, viernes 25 de septiembre de 2026

Villa Soldati llegó al Senado

En el medio de acusaciones mutuas sobre la responsabilidad en las muertes en el Parque Indoamericano, la Cámara alta aprobó un proyecto de declaración en el que expresó su “rechazo” a los hechos de violencia.

La Cámara de Senadores de la Nación aprobó ayer un proyecto de declaración en el que expresó su “rechazo” a los hechos de violencia que se registraron en el barrio porteño de Villa Soldati, cuando se intentó desalojar por la fuerza a un grupo de familias que habían ocupado terrenos del Parque Indoamericano.

En el texto, consensuado, el Senado rechazó los hechos de violencia y expresó su “profundo pesar” por las tres muertes que se produjeron en los incidentes, así como por las decenas de heridos y los enfrentamientos entre vecinos y ocupantes del predio.

 

La Cámara alta también reclamó el “esclarecimiento de la responsabilidad” sobre la ocupación y sobre las muertes, al tiempo que celebró el “diálogo entre el Estado nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

 

Finalmente, instó a ambos sectores a la “coordinación y la concreción de políticas en materia de tierra y vivienda para el combate contra la pobreza y la xenofobia”.

 

Cruces políticos

 

El titular del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, destacó: “La acción del gobierno nacional, después de 2003, mostró a fuego una voluntad política de nunca, jamás, generar violencia ante una protesta social, entendiendo que todavía tenemos en las fuerzas de seguridad una cultura extremadamente autoritaria y sin preparación en disturbios sociales”.

 

Pichetto también dijo que no creía “en el hecho espontáneo de Villa Soldati” y consideró que “hubo acción política, sectores que movilizaron, acción dirigida a producir sensación de inseguridad y desestabilización”, tras lo cual señaló a “miserables” integrantes de barras bravas “utilizados para generar estas acciones destinadas a matar”.

 

Por su parte, el jefe del bloque de senadores radicales, Gerardo Morales, destacó que “no puede haber la más mínima ventaja política, porque de ese modo pierde la gente”, y destacó que “el desafío para los próximos diez años está en garantizar el trabajo digno y la lucha contra la pobreza”.

 

El peronista disidente Adolfo Rodríguez Saá reflexionó que nadie usurpa un terreno “voluntariamente”; lo hacen “en un alto grado de necesidad” y los “dirigentes políticos deben hacerse cargo de los problemas, solucionarlos y darles la prioridad necesaria”.

 

La declaración generó algunos roces entre el senador porteño por el Frente para la Victoria, Daniel Filmus, y el salteño del Peronismo Federal, Juan Carlos Romero, quien había mencionado que uno de los líderes de la toma, Alejandro Salvatierra, era un “ex convicto”, y lo señaló por ser puntero del porteño Filmus y del legislador porteño Roberto Nenna.

 

Por ello, Filmus le respondió duramente diciendo que él nunca había tenido punteros, “salvo para señalar un mapa cuando daba clase”, y le reclamó que si Salvatierra, “después de pagar las culpas, se integra a la sociedad, merece una disculpa suya”.