La ciudad puso en movimiento distintas campañas solidarias para que esta Navidad y Año Nuevo sean disfrutados por todos los rosarinos. Claro que, espíritu navideño mediante y en busca de rescatar la ayuda al prójimo y el nacimiento de Jesucristo como pilares de estas dos fechas del año, el contenido de estas iniciativas sobrepasa lo material. “Nochebuena para todos” es una idea que se tomó en Rosario desde una propuesta iniciada en Buenos Aires y consiste en que familias donen una caja de alimentos a una familia carenciada. Hay tiempo hasta el viernes para sumarse en la parroquia más cercana. Por su parte, los jóvenes del Movimiento Evangelio de Caná (MEC), en conjunto con Cáritas Rosario emprendieron una nueva edición de “Ningún plato vacío”. Ésta se llevará a cabo el sábado 18 y habrá voluntarios en la puerta de los supermercados recibiendo la donación de los ciudadanos (de 9.30 a 14 y de 16 a 22).
En la puerta del supermercado
En Navidad, como en varias iniciativas a lo largo del año, se mira con especial atención a los sectores más desprotegidos por las autoridades, aquellos marginados que no piensan en los adornos navideños, mucho menos en las vacaciones que los esperan luego de esta seguidilla de reuniones, despedidas y celebraciones. Ellos no saben qué van a poder compartir en la mesa de Navidad y para que este año esa mesa tenga un plato de comida asegurado ambas instituciones locales se unieron en esta colecta que se realiza desde 2004.
En diálogo con El Ciudadano, ambas voces de estas entidades se mostraron agradecidas por el aporte de los rosarinos. “La gente de Rosario es muy solidaria: siempre responde de la mejor manera a nuestras campañas”, señaló a este medio la directora de Cáritas Rosario, Marta Marchetti.
A su vez, Lorena Paliari, coordinadora del equipo de misión del Movimiento Evangelio de Caná, comentó que los supermercados adheridos a esta iniciativa son los de la cadena Dar, La Reina y Carrefour (aún se espera por la confirmación de otra cadena de supermercados). Marchetti señaló que en la mayoría de los supermercados “hay muy buena voluntad de parte de todos, sobre todo conociendo el trabajo que ha realizado la entidad durante décadas”.
Quien el sábado 18 vaya a hacer sus compras a los supermercados antes mencionados, se encontrará con voluntarios que colaboran en esta movida solidaria. Los mismos tendrán chalecos que los identifiquen y recibirán la donación de los alimentos no perecederos para los bolsones que se distribuirán en las parroquias y comedores más necesitados de la ciudad. “Es una manera de darles una ayuda en esta Navidad y Año Nuevo”, detallaron los organizadores.
Paliari aseguró que esta época es propicia para recibir colaboración de la gente. “En estos días uno comienza a analizar su año y hacer balances y también se prepara espiritualmente para celebrar estas Fiestas en familia. Paralelamente, se siente la necesidad de hacer una obra de bien, y qué mejor que ayudar de esta manera a nuestro prójimo”, expresó. A su vez, señaló que el año pasado recolectaron unos 140 changuitos repletos de alimentos, con los cuales colmaron un galpón de Cáritas y desde allí se distribuyeron las bolsas de alimento a los sectores más necesitados.
Cajas solidarias
Maia Ramallo, una de las integrantes de este grupo de mujeres emprendedoras en pos de una “Nochebuena para todos”, explicó a El Ciudadano que la idea “nació hace casi diez años en Buenos Aires y nos llegó la propuesta por mail. La idea nos entusiasmó y por eso decidimos hacerlo en Rosario. Comenzamos trabajando con unos sacerdotes y tuvimos una convocatoria mínima pero interesante, claro que con el correr de los años esa ayuda aumentó”.
Ese primer encuentro recolectó unas 35 cajas que fueron entregadas a 35 familias de la ciudad, de bajos recursos. La iniciativa consiste en que aquellas familias que se anoten para ayudar a las beneficiadas por este impulso reciban la información de cómo está compuesta la familia que ayudarán en esta Navidad. Entre los datos entregados, según explicó Ramallo, está la cantidad de integrantes de la familia, las edades y también se le entrega una lista de productos que deben conformar esa ayuda navideña.
Cada caja será el motor para crear un lazo afectivo. Es decir, dijo Ramallo: “Buscamos fomentar la contención afectiva y por eso cada familia debe recibir un niño Jesús o un pesebre para trasmitir el mensaje de la Navidad, que esta actividad no quede en la mera cena especial de cada 24 de diciembre. Nos interesa regresar al origen de esta fecha: el nacimiento de Jesús”. Quienes deseen sumarse a esta iniciativa deben acercarse hoy mismo a la parroquia más cercana.