El titular de la Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, acusó al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de ser el «gran beneficiario» de la política agropecuaria nacional que favorece a las «grandes multinacionales» en detrimento de los pequeños productores. También deslizó que cuesta creer «es tanta la plata que le hacen ganar a unos pocos que cuesta creer que semejantes favores sean gratis».
En declaraciones radiales, el dirigente federado apuntó así todos sus dardos contra el funcionario y contra los grupos económicos que fueron sus aliados durante el conflicto por la resolución 125, en 2008. «Hay que investigar la ruta de los granos y los beneficios que reciben las multinacionales a partir de las acciones de determinados funcionarios como es el caso de Guillermo Moreno», disparó Buzzi.
Según dijo, Moreno «tiene una injerencia muy perjudicial para los intereses de los productores y no le hace ningún favor a la gestión de la presidenta Cristina Fernández, salvo que Cristina Fernández y antes que ella Néstor Kirchner le hayan indicado que juegue este papel». «Cuesta entender que cierren importaciones, las abren, hay cupos, hay manejos arbitrarios. Hay una constante de hace cuatro o cinco años en la que las multinacionales compran barato porque los productores están obligados a vender barato y después le dan un cupo por vender en dólares a los mercados internacionales», cuestionó.
Además, denunció que «cada acción del Gobierno significa para estas multinacionales montos de ganancias tales, que hay que ver si en algún punto anterior o posterior a esa decisión hay alguna forma de retorno». «Es tanta la plata que le hacen ganar a unos pocos que cuesta creer que semejantes favores a las multinacionales sean gratis», acusó el dirigente rural, deslizando la complicidad de Moreno cuyas «acciones del secretario de Comercio claramente benefician a las exportadoras».
Para el líder de la Federación Agraria «este es un Gobierno que dice ser progresista y en realidad otorga el comercio exterior de una de las principales riquezas del país a un grupúsculo de molineros y grandes exportadores de origen internacional o multinacional». Esos mismo grupos económicos, en 2008 festejaron junto a Buzzi el voto no positivo del vicepresidente Julio Cobos, que dio por tierra la resolución 125, que buscaba la aplicación de retenciones móviles sobre las exportaciones de granos y que, según vastos estudios privados, terminó perjudicando solo a los pequeños productores y beneficiando a las multinacionales.