«He reaccionado a una auténtica agresión y no huyo y no renuncio», dijo Silvio Berlusconi al hablar telefónicamente con un simposio de su partido Pueblo de la Libertad (PDL) en Milán, donde definió la situación como «grave y paradojal».
Además se preguntó si «es normal en una normal democracia que el jefe del gobierno sea sometido a un espionaje como el ocurrido» en escuchas telefónicas ordenadas por la justicia.
Berlusconi señaló que las escuchas «no fueron hechas tras una noticia de delito sino para construir una noticia de delito». Se refería así a la supuesta relación sexual que habría mantenido con una joven marroquí, apodada Ruby, cuando ésta era menor de edad.
El mandatario atacó al presidente de la Cámara y ex socio y co fundador del PDL, Gianfranco Fini, al firmar que desde «el 2008 al 2010 no por casualidad rechazó todas las posibles reformas de la justicia, a partir de la ley de las interceptaciones. Luego, tampoco por casualidad, fue preparada, construida y puestas a punto la escisión en el grupo de Futuro y Libertad», añadió.
