No hay dos sin tres, reza el viejo refrán. Argentina logró ayer el triunfo más importante de la historia del handbol al derrotar a Suecia (27-22), el anfitrión y máximo favorito a quedarse con el título de campeón del 22º Mundial de la especialidad.
El conjunto de Dady Gallardo consiguió la tercera victoria ante un elenco europeo en un Mundial (Croacia en el 2003 y Eslovaquia el lunes pasado) y confirmó de esta manera que este grupo tiene hambre de gloria.
El seleccionado argentino estuvo a punto de realizar una hazaña ante Polonia, otra potencia mundial, y fue derrotado apenas por uno. Ante los eslovacos hicieron un gran segundo tiempo y con mucha autoridad se quedaron con el partido.
Ayer les tocaba Suecia. Candidatazo de fierro y con un promedio de tantos de 32 en los tres primeros partidos. Pero los chicos de Gallardo jamás se dejaron llevar por delante. Ni por los suecos de adentro y mucho menos por los de afuera.
Como nunca el elenco argentino fue irrespetuoso e inteligente en cada ataque y en cada defensa fue sólido y cuidadoso. Además contó con la gran actuación de su arquero Matías Schulz, a esta altura el mejor argentino del certamen.
La primera etapa culminó con ventaja argentina de 12-10, pero esa diferencia ante tamaño equipo, el sueco, era escasa. Sin embargo, en la segunda parte, por momentos los locales fueron devorados por la defensa argentina y aniquilidos por la contundencia en la ofensiva.
La experiencia en mundiales de Andrés Kogovsek, Gonzalo Carou, Pablo Portela, Leonardo Querin y el propio Matías Schulz se equilibra con la juventud y la desfachatez de los hermanos Juan Pablo y Federico Fernández, Federico Pizarro, Maximiliano Ferro y Hernán Migueles, más el aporte de los hermanos Diego y Sebastián Simonet, claves en varios pasajes de la histórica victoria.
Con la clasificación a segunda ronda en el bolsillo, el conjunto argentino mañana enfrentará a Chile, el rival más débil del grupo, y deberá confirmar lo hecho hasta acá.
Si Polonia derrota a Suecia y Argentina logra un triunfo ante los chilenos, los criollos terminarían en el segundo lugar, posición más que elogiable para este grupo que de a poco se va ganando un lugar en el deporte argentino.