Busca levantar vuelo. Newell’s recibe a Lanús a partir de las 19.10 con la premisa de recuperar imagen futbolística tras la derrota inicial ante Estudiantes, con un primer tiempo que dejó mucha preocupación.
Para Roberto Sensini la semana no fue sencilla. Más allá de la tranquilidad que significó sumar al paraguayo Néstor Camacho, el técnico sabe bien que el volante guaraní no es el salvador ni mucho menos y entonces buscó mover algunas piezas para encontrar ese fútbol que nunca apareció en el debut.
Y a la luz de lo que sucedió a partir del ensayo de fútbol del miércoles el entrenador no tuvo fortuna en su búsqueda, ya que probó tres equipos distintos y ninguno lo convenció. Es más, el miércoles mantuvo una extensa charla con el plantel donde mostró su enfado por la pobre imagen que dieron ante el Pincha y que poco varió en las prácticas semanales.
Fue tal el descontento de Sensini, que finalmente no parará ninguna de las tres formaciones que probó en la semana y apostará por la inclusión de Franco Dolci por Luis Rodríguez, una muestra clara de que el DT priorizará el equilibrio defensivo ante la ausencia notoria de alguien que pueda darle soluciones en el manejo del balón.
Tras el inesperado desequilibrio que mostró la defensa en el debut, Sensini optó por parar un esquema 4-4-2, una fórmula que no lo convence tanto, pero que entiende puede aportar mayor seguridad en defensa, al menos hasta que Fabricio Fuentes consiga su mejor forma física y futbolística.
La idea del entrenador es sumar a Luciano Vella al fondo y dejar a Diego Mateo cerca de la última línea, mientras que Lucas Bernardi intentará ser una especie de enganche mentiroso.
La fórmula ofensiva será Sperduti-Bieler, aunque la idea del entrenador es que Marcelo Estigarribia aporte llegada por izquierda.
La presencia de Dolci (el DT dejó ayer la duda entre el cordobés o el pibe Tonso) le dará marca al mediocampo y, de paso, le permitirá a Sensini tener un mejor ejecutante en la pelota parada, un arma que ante Estudiantes no pudo capitalizar ante la ineficacia de Luis Rodríguez y Sperduti para enviar los centros.
Enfrente estará Lanús, un equipo bien trabajado, que en el debut mostró ser una formación con pretensiones de pelear arriba y que cuenta con un plantel rico en nombres.
Con todos estos condimentos el partido aparece como una prueba importante para la Lepra, no sólo desde lo futbolístico, sino además desde el carácter, un punto donde este equipo nunca mostraba grietas y será necesario que deje en claro que este año tampoco las tiene.
