Es mejor pasar por alto el debut de Newell’s en el Clausura 2011. Suponer que la cosa arrancará el próximo sábado ante Lanús, en el Coloso, se presenta como lo más saludable.
Usted puede preguntarse las razones de ésta sugerencia. Simple, jugar peor que lo que hizo Newell’s en los primeros 45 minutos ante Estudiantes es difícil que cualquier equipo de Primera lo pueda conseguir.
De igual manera quedaron algunas conclusiones para sacar:
1) Sensini no piensa cambiar el esquema, si bien planta una línea de tres en el fondo, la presencia de Schiavi atrás y Bernardi en el medio le imponen que ambos (ya en el final de sus carreras, aunque se los ve bien) estén bien rodeados para evitar que queden mano a mano con los rivales. Mateo, Vella, y en menor medida (dispone de algo de libertad) Estigarribia los cubren. Entonces, el equipo en lugar de defender con tres y presionar arriba con la última línea cerca de la mitad de cancha, como hacen los equipos dirigidos por Marcelo Bielsa, se amontonan en grupo de siete bien encima de Peratta. Conclusión: Imposible generar juego ofensivo, y para colmo ya no está Formica, que con Sperduti de socio, al menos lo intentaban.
2) Depende de Bieler. Porque al no tener un juego armónico del medio hacia arriba, con dos carrileros profundos y uno de los cincos con juego (tipo Erviti en Banfield, Zapata en Vélez), las opciones de ataque se limitan a los eternos pelotazos para el nueve referencial, como lo era Boghossian. Y ahora lo es Bieler. Al condicionar el concepto diciendo que depende del nueve, no se apunta a la potencia, talento, u olfato goleador del futbolista en cuestión, ya que son virtudes que deberá mostrar con el correr de los partidos. Nada más se trata de la única opción, y por ahora falló. Cuando le quedó una chance inmejorable, en cancha de Quilmes, la tiró a la pileta.
3) Que Newell’s tiene anemia ofensiva todo el mundo lo sabe, que con Borghello contaba con un nueve de contención, ideal para correr y apretar defensores visitantes, también. El problema es que ahora se lo vio vulnerable en el fondo. Con el malhumorado Peratta como figura excluyente, el resto de los comandos defensivos integrados por Fuentes, Schiavi, Lema, Bernardi y Mateo, orilló el papelón individual y colectivo. Y si no fuera por el arquero y la Gata Fernández que se asociaron para evitar al 0-3, aquello hubiera terminado en papelón.
4) Es difícil suponer que en el quinto torneo Sensini cambie, tampoco debería ser algo necesario. Lo que sí luce perentorio es: recuperar la fortaleza defensiva. Porque si la perdió vivirá un calvario.