Rosario, sábado 10 de octubre de 2026
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Rosario, sábado 10 de octubre de 2026

Nalbandian: «Jamás abandonaría un partido en la Davis»

El líder del equipo argentino confesó que vivió "sensaciones horribles" durante el primer punto en el que derrotó al rumano Adrian Ungur. "Si hubiera sido cualquier torneo del circuito hubiera abandonado sin dudar", añadió David.

David Nalbandian, el líder del equipo de Copa Davis de la Argentina, confesó hoy que vivió «sensaciones horribles» durante el punto que le ganó al rumano Adrian Ungur y destacó que «jamás abandonaría» un partido cuando representa al país.

«Hoy tuve sensaciones horribles dentro de la cancha, pude haberme retirado del partido porque el dolor era insoportable, pero jamás abandonaría en Copa Davis y menos cuando juego en mi país», describió el cordobés nacido en Unquillo, en la rueda de prensa posterior a su triunfo por 6-3, 6-2, 5-7 y 6-4 sobre Ungur.

El cordobés llegó con lo justo a la serie ante los rumanos, ya que padece desde hace 15 días una hernia inguinal que le impide desplazarse hacia los costados, especialmente el derecho, y hoy sintió un dolor muy fuerte en el aductor de ese lado, que lo tuvo a maltraer, aunque demostró coraje para llegar al final del partido.

«Sentí molestias que no había tenido durante la semana, lo del aductor fue nuevo. Me empezó a molestar en el final del primer set y desde el segundo fue insoportable, perdí toda movilidad y si hubiera sido cualquier torneo del circuito hubiera abandonado sin dudar», añadió Nalbandian.

El tenista, de 29 años, descartó su presencia para lo que resta de la serie, aunque luego, en la conferencia de prensa, dejó abierta una pequeña posibilidad de jugar en el caso de que su situación física mejore, algo improbable.

«No estoy para jugar, pero igualmente esperaré unas horas, analizaré la situación y veré cómo me levanto mañana. La Copa Davis es algo pasional, me motiva mucho y soy conciente de que cada vez tengo menos tiempo para ganarla», reflexionó por último, Nalbandian, en una clara definición de la obsesión que tiene con la esquiva «Ensaladera de Plata».