Rosario, domingo 13 de septiembre de 2026
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Rosario, domingo 13 de septiembre de 2026

Mil días de Milei en la Rosada: peores salarios, menos inversiones y la industria nacional en picada

Un relevamiento del Centro de Economía Política de Argentina revela que cayeron los salarios, el trabajo formal y la producción nacional. Se incrementa la morosidad de las familias y las tan anunciadas inversiones no llegan.
Mil días de Milei en la Rosada: peores salarios, menos inversiones y la industria nacional en picada

El Centro de Economía Política de Argentina (CEPA) realizó un informe sobre los primeros 1.000 días del gobierno de Javier Milei. El objetivo fue observar los principales efectos de la política económica sobre los ingresos, el empleo, el consumo, el crédito, la inversión y la producción.

Se la evolución de los salarios reales del sector privado, del sector público nacional y provincial y del Salario Mínimo, Vital y Móvil. También, las jubilaciones, con y sin bono; la morosidad del crédito; el consumo masivo. Se tuvo en cuenta la inversión; la desocupación; el empleo registrado; la informalidad laboral; la cantidad de empresas; y la producción industrial.

«Los indicadores analizados muestran que el deterioro de los ingresos, el consumo y el empleo conviven con una inversión que no logra consolidarse y con una producción industrial que permanece por debajo de los niveles previos», advierte el CEPA.

“La pérdida de poder adquisitivo, el aumento de la morosidad y de la informalidad, la destrucción de puestos de trabajo y de empresas empleadoras y el retroceso de la actividad productiva configuran un escenario en el que los costos del programa económico se expresan tanto en las condiciones de vida de los hogares como en la estructura productiva”, subraya.

Salarios y jubilaciones que no alcanzan

La evolución de los salarios durante la gestión de Javier Milei puede dividirse en distintas etapas, señala el informe del CEPA. En los primeros meses del gobierno hubo una fuerte pérdida de poder adquisitivo. Esto fue consecuencia del salto del tipo de cambio de 118% registrado al inicio de la gestión y de la consecuente aceleración inflacionaria. Este proceso llevó a los salarios a su punto de mayor deterioro hacia marzo de 2024. A partir de entonces, la desaceleración de la inflación permitió una recuperación parcial de los ingresos, aunque sin alcanzar los niveles previos al inicio de la gestión. Esta mejora se extendió hasta noviembre de 2024, cuando los salarios comenzaron a estancarse.

Desde agosto de 2025 se inició una nueva seguidilla de meses de pérdida de poder adquisitivo. Esta se extendió hasta marzo de 2026. El deterioro volvió a estar asociado a la aceleración de la inflación. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) pasó de 1,5% mensual en mayo de 2025 a 3,4% en marzo de 2026, superando la capacidad de recomposición de los salarios.

Durante junio de 2026 (último dato disponible), los salarios registrados del sector privado aumentaron 1,9% nominal, exactamente en línea con el IPC del mes. Esto significa que no recuperaron poder adquisitivo y permanecen 3,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023. En el sector público nacional, los salarios aumentaron 3,4% nominal y 1,5% en términos reales, aunque este resultado está explicado en parte por el aumento extraordinario del personal docente de las universidades nacionales. Aun así, se encuentran 16,5% por debajo de noviembre de 2023. Este sector acumula una pérdida real de 37% respecto de noviembre de 2023.

Por su parte, los salarios provinciales registraron una mejora real de apenas 0,1% en junio. En conjunto, los salarios registrados -públicos y privados- acumulan una caída de 8,2% en términos reales respecto de noviembre de 2023.

Al ajustar el índice de salarios registrados por una inflación calculada con la estructura de consumo de la ENGHo 2017/18, que el INDEC no aplicó por decisión del Ministerio de Economía, la pérdida de poder adquisitivo resulta todavía mayor: entre noviembre de 2023 y junio de 2026, los salarios registrados acumulan una caída real de 18,5%.

El Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió 40,8% de su poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026. Para recuperar el nivel promedio registrado en 2023, debería incrementarse en $271.315.

Desde marzo de 2024, el bono para los jubilados que cobran la mínima está congelado en $70.000. En septiembre de 2026 debería alcanzar los $223.148. Los jubilados que cobran la mínima acumulan una pérdida de casi 20% en términos reales durante la gestión de Milei.

Endeudarse para llegar a fin de mes

En los primeros 1.000 días del gobierno de Milei, el deterioro de la situación financiera de las familias se reflejó en un fuerte aumento de la morosidad. El proceso comenzó en los primeros meses de la gestión y se profundizó especialmente desde fines de 2024, a medida que los ingresos perdieron capacidad de pago y los hogares recurrieron crecientemente al crédito para sostener sus gastos.

En el sistema bancario, la morosidad de las familias alcanzó niveles que no se observaban desde la crisis de 2001. Si bien todavía se encuentra por debajo del máximo histórico, cuando la irregularidad llegó al 32,7% en septiembre de 2003, el nivel actual (13,0% en julio) constituye uno de los registros más elevados de las últimas décadas.

El panorama resulta aún más preocupante cuando se incorporan las deudas con “billeteras virtuales”. En este segmento, la aceleración de la mora cobró particular fuerza durante esta gestión: pasó de 7,3% en noviembre de 2024 a 33,9% en julio de 2026, superando incluso el máximo previo de 27,1% registrado en mayo de 2020, en plena pandemia.

Si se consideran conjuntamente las deudas con bancos y billeteras virtuales, la morosidad total de las familias alcanzó el 15,7% en julio de 2026.

Caída del consumo

Según la Encuesta de Supermercados del INDEC, las ventas a precios constantes, en la serie desestacionalizada, cayeron 1,0% en junio respecto de mayo y 2,5% interanual. En comparación con el promedio de ene/22 a nov/23, acumulan un retroceso de 10,3%.

El deterioro es todavía mayor en los autoservicios mayoristas, un canal especialmente relevante para los hogares que buscan precios más bajos. Allí, las ventas disminuyeron 1,4% mensual y 2,2% interanual, acumulando una caída de 16,9% respecto del promedio de enero de 2022 a noviembre de 2023.

La caída del consumo no puede atribuirse únicamente a una migración hacia las compras online. Si bien el comercio electrónico continúa expandiéndose, el crecimiento de las operaciones no se traduce en una mayor facturación real. Durante el primer semestre de 2026, las órdenes de compra aumentaron 21,0% interanual y las unidades vendidas 22,0%, pero la facturación real cayó entre 4,8% y 5,5%.

Los datos de Scentia, consultora especializada en consumo masivo, muestran una caída de 12,9% respecto del modelo anterior, tomando como referencia el promedio del período enero -noviembre de 2023.

¿Y las inversiones?

Según el Gobierno, la inversión es el principal motor del crecimiento económico, marca el CEPA. Para ello, incluso, impulsó políticas como el RIGI y el Súper RIGI. Sin embargo, según la evolución de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), de los nueve trimestres con información disponible desde el inicio de la gestión de Milei, en cinco se registraron caídas interanuales de la inversión.

Los últimos dos trimestres disponibles muestran un deterioro particularmente marcado. La FBCF cayó 2,6% interanual en el cuarto trimestre de 2025 y 11,6% en el primer trimestre de 2026. La tendencia tampoco parece haberse revertido en el segundo trimestre de 2026.

“Consultoras privadas proyectan una nueva caída interanual de la inversión, lo que confirmaría que, pese al discurso oficial, la inversión todavía no logra consolidarse como el motor de un crecimiento sostenido”, indica el CEPA.

Agrega que la falta de dinamismo de la inversión también se observa al analizar el comportamiento de los capitales extranjeros. “En julio de 2026, la Inversión Extranjera Directa (IED) neta en el mercado de cambios registró un saldo positivo de apenas USD 40 millones. Desde diciembre de 2023 no se registra un flujo genuino y sostenido de inversión extranjera. El saldo acumulado se mantiene negativo y alcanza una desinversión neta de USD 1.193 millones por parte de los no residentes”, informa.

Menos oferta laboral

Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC para los 31 aglomerados urbanos, en el primer trimestre de 2026 la tasa de desocupación fue de 7,8%, apenas 0,1 punto porcentual por debajo del mismo trimestre de 2025. En términos interanuales se incorporaron 328.000 personas al empleo, pero la Población Económicamente Activa (PEA) creció en 342.000 personas. Es decir, el mercado laboral generó puestos de trabajo a un ritmo menor que el crecimiento de la cantidad de personas que salieron a buscar empleo. Esto derivó en un aumento de 14.000 desocupados respecto del primer trimestre de 2025.

Señala el CEPA que la cantidad de personas desempleadas está por encima del nivel registrado al inicio de la gestión. En comparación conel cuarto trimestre de 2023, se acumula un incremento de 323.000 desocupados.

En términos absolutos, el dato implica que 1.765.000 personas estaban desocupadas en el primer trimestre de 2026. “Detrás de una tasa que parece estable se esconde un mercado laboral que no logra absorber el crecimiento de la población que busca trabajo y mantiene un número de desocupados muy superior al de diciembre de 2023”, explica.

Despidos

La cantidad de trabajadores/as registrados/as en unidades productivas se redujo un 4,18%. Esto representa una pérdida de 411.613 puestos de trabajo. Se pasó de 9.857.173 a 9.445.560, lo que equivale a 450 trabajadores/as menos por día desde la asunción del gobierno.

El sector más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo fue el de Industria manufacturera. Allí hubo una reducción de 97.312 trabajadores entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le sigue el sector de Construcción que perdió 80.399 puestos. También registraron caídas significativas en Servicio de transporte y almacenamiento con 72.480 empleos menos, y Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria con una pérdida de 72.312 puestos de trabajo.

En términos relativos, el sector más afectado fue Construcción con una caída del 16,8% en la cantidad de trabajadores registrados entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le siguen Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales con una retracción del 15,4%, y Servicios de transporte y almacenamiento que registró una disminución del 13,5% en el mismo período.

Trabajos más precarios

“La evolución reciente del mercado de trabajo muestra que el principal rasgo de la gestión de Javier Milei no es la generación de empleo de calidad, sino la expansión de la informalidad”, marca el informe.

En el primer trimestre de 2026, la tasa de empleo no registrado alcanzó el 44,2%. Esto significa un aumento de 2,2 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2025. Y de 3,4 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre de 2023.

Según el informe, más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se desempeñan en condiciones de informalidad. No cuentan con derechos laborales básicos, aportes jubilatorios, cobertura de salud, licencias pagas o mecanismos de protección frente al desempleo.

“El aumento sostenido de la informalidad confirma que el leve crecimiento del empleo agregado exhibido por el Gobierno esconde un deterioro en la composición del mercado laboral. La destrucción de puestos de trabajo registrados y el crecimiento de formas de inserción más precarias, como el trabajo informal y el monotributo de subsistencia, están configurando un mercado de trabajo más vulnerable y con menores niveles de protección social”, se lee en el relevamiento.

33 empresas menos por día

Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 la cantidad de empleadores pasó de 512.357 a 481.724. Esto implica una contracción de 30.633 empresas, es decir, 33,5 empresas por día.

El sector de Comercio fue el más afectado, con una pérdida de 8.408 empleadores en 30 meses. Otros rubros también registraron caídas significativas. Es el caso de Servicio de transporte y almacenamiento perdió 6.733. Servicios inmobiliarias sufrió una caída de 4.098 empleadores. Industria manufacturera de 4.020, Servicios profesionales, científicos y técnicos perdió 2.691.Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca 2.421 empleadores en el período.

En términos relativos, el sector más afectado fue el de Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales. El rubro registró una caída del 17,2% en la cantidad total de empleadores. Le siguen el sector de Servicios de transporte y almacenamiento con una disminución del 17,1%, Servicios Inmobiliarios con 13,8% y Construcción, con una contracción del 9,3%.

Según el Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC, la producción manufacturera acumuló una caída de 2,2% interanual durante el primer semestre de 2026.

Siempre según el CEPA, en el promedio de la gestión de Milei, la producción industrial se encuentra 10,2% por debajo del promedio del período previo. A 1.000 días del inicio de este gobierno, la industria opera por debajo de los niveles que tenía antes de diciembre de 2023.