Foto: Juanjo Cavalcante
El Clásico del Ascenso Rosarino tendrá este domingo una nueva edición y puede ser clave de cara al futuro de ambos equipos en el torneo. Es que las realidades son distintas porque uno busca sumar para mantenerse en puestos de clasificación al Reducido y el otro necesita un triunfo para soñar con escaparle al fondo de la tabla de posiciones. Un Central Córdoba – Argentino especial pero con la misma pasión de siempre.
Este domingo desde las 15, arbitrado por Mateo Bocaccia y televisado por LPF Play, azules y albos se miden con ambas hinchadas, una linda costumbre que por suerte el fútbol rosarino tiene y debe cuidar, por eso se diagramó un operativo de seguridad con casi 100 efectivos policiales para evitar cualquier inconveniente.
La gente se ilusiona con un triunfo de su equipo para mantener las chances de alcanzar los objetivos planeados de cara al cierre de la temporada regular de la Primera C. El Charrúa quiere subir algún puesto más de cara al Reducido, en tanto que el Salaíto está obligado a triunfar para tratar de salir del fondo de la tabla de la Zona A.
La fiesta está preparada y los equipos deberán estar a la altura, con un juego acorde a la expectativa con la que los hinchas llegarán al Gabino Sosa, con la ilusión de festejar un triunfo clásico.