Los ministros de Agricultura de los 34 países de las Américas se reunirán este miércoles en forma virtual para analizar la crisis creada por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. En particular, las sanciones impuestas a Moscú que afectan la comercialización de insumos para el sector.
El encuentro, convocado por la ministra de Agricultura de Brasil y presidenta de la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), Tereza Cristina Corrêa da Costa Dias, incluye también al director general de la FAO (organización de Naciones Unidas para la Alimentación), Qu Dongyu, y al director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero.
La reunión tendrá como marco la crisis desatada por el conflicto bélico en Europa del Este, que ha afectado los mercados de materias primas alimentarias, en especial del trigo, la energía y el comercio de fertilizantes, insumos claves para la producción de alimentos.
Corrêa da Costa Dias viene planteando en las últimas semanas su preocupación por las sanciones que afectan a la exportación de fertilizantes, de los que Rusia es un importante proveedor mundial, y calificó la imposición de sanciones unilaterales al comercio del rubro como una “amenaza a la seguridad alimentaria mundial”.
“El mundo atraviesa un escenario particularmente desafiante. La desestructuración de las cadenas globales de valor generó elevaciones de precios de los alimentos y de los insumos, en especial de los fertilizantes, comprometiendo la sustentabilidad económica de la actividad agropecuaria y amenazando la seguridad alimentaria no apenas de nuestra región sino de todo el planeta”, indicó la funcionaria en la invitación al encuentro.
A la reunión ministerial, con presencia de las máximas autoridades de FAO e IICA, se sumará también la exministra de Agricultura de Ruanda Agnes Kalibata, enviada especial de Naciones Unidas para esa cumbre.
Antes y durante, la guerra por los insumos

Rusia es el segundo principal exportador de amoníaco, potasa y urea a la Unión Europea, y uno de los principales de fosfatos. En algunos de esos insumos para la agricultura, representa un quinto del mercado global. Las sanciones occidentales impuestas a todos los sectores, desde la banca hasta los magnates de la agricultura, incluido el multimillonario ruso Andrey Guryev, que hasta el jueves fue jefe de PhosAgro, el mayor productor europeo de fertilizantes a base de fosfatos, dificulta la venta de los nutrientes para los cultivos. Otras firmas que juegan en primer plano y están en la misma situación son Uralchem, Uralkali, Acron y Eurochem.
La incertidumbre sobre las exportaciones que Moscú amenaza frenar como represalia se suma a la dificultad de compra. Se trata de presiones combinadas que afectan el precio a la suba y la oferta a la baja.
La crisis de los nutrientes, sin embargo, comenzó mucho antes que el conflicto en Ucrania. Los fabricantes de urea de todo el mundo redujeron la producción a finales de 2021 por el incremento mayúsculo en el precio de su principal insumo, el gas natural. Y la guerra complicó aún más las complicaciones a las que ya se sumaba el incremento de costos de logística por la pandemia. Así, por ejemplo, los precios en los mercados de futuros de la urea en Egipto se dispararon un 90% desde que comenzó la invasión.
China también redujo las exportaciones de nutrientes para los cultivos en 2021 en respuesta a los altos precios de los cereales. Es probable que el crecimiento medio de la demanda de urea fuera del país supere la producción prevista, señaló en enero el productor noruego Yara, que el miércoles último también anunció recortes de la producción.
Los reemplazos tampoco aparecen: el productor canadiense de potasa Nutrien comunicó este mes a sus inversores que solo abrirá nuevas minas si está seguro de que los suministros rusos estarán fuera del mercado durante un largo tiempo.
El aislamiento de Rusia, dicen especialistas, puede generar graves consecuencias en los mercados alimenticios. Los principales importadores de fertilizantes, India y Brasil, ya pujaban por asegurarse suministros a largo plazo desde bastante antes de la escalada armada. Y ahora, están en problemas, pero mucho más lo están naciones con menor poder de negociación.