La mujer relató que fue a una reunión a una oficina por calle Dorrego al 1700. La intención de dicho encuentro era, por parte de la contadora, ponerse de acuerdo en un plan para refinanciar una deuda que el club mantiene con un acreedor.
Según la denuncia en la oficina se encontraban dos hombres y uno de ellos no solamente la amenazó sino que la agredió con un control remoto.
Las amenazas era tales como “no vas a poder caminar por Rosario”, “le voy a meter un tiro en la pierna al presidente y a cada secretario”. Además el hombre se puso de pie y comenzó a golpear la mesa, luego le arrojó un control remoto e intentó golpearla, interponiéndose el otro acreedor, continuando con los insultos, hasta que se retira a pedido de otro empresario que se interpuso en la agresión
Con el objeto contundente le quiso tirar una silla, acto que fue impedido por el otro acreedor. La contadora pudo salir de la oficina y llamó al vicepresidente Ricardo Carloni quien la acompañó a realizar la denuncia.