Rosario, jueves 01 de octubre de 2026
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Rosario, jueves 01 de octubre de 2026

Flávio Bolsonaro, envuelto en un escándalo de orgías, relojes de lujo y favores

Una investigación periodística lo relaciona, entre otras cuestiones, con gestiones ante un juez del Supremo Tribunal Federal en beneficio de terceros
Milei y Flavio Bolsonaro, en la Argentina.
Milei y Flavio Bolsonaro, en la Argentina.

El senador brasileño y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, quedó en el centro de una nueva controversia tras una investigación periodística que reveló mensajes, audios, fotografías y documentos entregados por su exsocio comercial Alexandre Santini. El material, publicado por el medio PlatôBR, incluye registros sobre orgias con trabajadoras sexuales, regalos de lujo como un Rolex de oro y gestiones del ultraderechista ante un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) en favor de los intereses de un cliente.

Santini fue socio de Flávio Bolsonaro en una franquicia de la chocolatería Kopenhagen ubicada en un shopping de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro. El negocio había quedado bajo la lupa del Ministerio Público de Río de Janeiro en el marco de las investigaciones por las llamadas “rachadinhas”, un esquema por el que asesores de legisladores entregaban parte de sus salarios a sus jefes políticos. La franquicia fue posteriormente clausurada y la sociedad entre ambos terminó en medio de una disputa económica.

La información publicada

Según PlatôBR, Santini comenzó a recopilar y conservar mensajes, audios, fotografías y documentos durante el conflicto con Flávio. Entre ese material aparecen conversaciones que, según la investigación, registran la organización de encuentros con trabajadoras sexuales y la participación del candidato presidencial en algunas de esas reuniones. El contenido también incluye una declaración atribuida a Flávio Bolsonaro en la que reconoce haber cometido errores que afectaron a su familia.

La investigación también señala que, durante la presidencia de su padre Jair Bolsonaro (2019-2022), amigos del actual candidato se acercaban a Flávio debido a su acceso al entorno presidencial y a distintos organismos del Estado. El medio sostiene que esas personas pagaban gastos personales y le hacían regalos de alto valor, entre ellos un Rolex de oro blanco valuado en 305.000 reales. Mientras, al mismo tiempo, buscaban utilizar sus contactos e influencia para resolver asuntos de sus clientes o intereses empresariales ante el gobierno.

Otro de los episodios revelados involucra al juez del STF Kassio Nunes Marques. De acuerdo con los mensajes publicados por PlatôBR, Flávio Bolsonaro habría contactado al magistrado para tratar los intereses de un cliente de Santini.

El ministro de Relaciones Institucionales del gobierno de Lula, José Guimarães (PT), expresó en redes sociales al conocerse el artículo periodístico: “¡No son chismes! ¡Son registros!”. Guilherme Boulos, ministro de la Secretaría General de la Presidencia, criticó la doble vara del hijo del exmandatario sobre la cuestión de las orgías. “El cinismo de Flavio Bolsonaro es increíble. De día, hace discursos de defensor de la familia y de la moral cristiana. De noche…”, escribió en X.

Candidato investigado

El candidato de la ultraderecha brasileña estudió derecho e inició su carrera política a los 21 años como diputado regional. En 2019 llegó al Senado, cargo en el que se ha mantenido hasta la fecha, siempre bajo el peso de su apellido. Su camino político, sin embargo, ha estado cargado de sombras judiciales y en su historial figuran casos por lavado de dinero, denuncias por un supuesto esquema de empleados fantasma y millonarias compras inmobiliarias en efectivo.

Bolsonaro hijo también está en la mira por una investigación abierta sobre la financiación de “Dark Horse”, una película sobre la vida de su padre, por sospechas de lavado de dinero, evasión de divisas y corrupción, acusaciones que ha negado, reiterando que se trató de un patrocinio privado y legal. “No tengo nada que esconder, la película es totalmente legal”, dijo el candidato en uno de sus actos de campaña.

El candidato ultra admitió en mayo haber pedido giros millonarios para “Dark Horse” al banquero Daniel Vorcaro, actualmente detenido por un megafraude financiero. El sitio Intercept Brasil reveló ese mes mensajes de audio de Flávio Bolsonaro a Vorcaro, pidiéndole dinero para la película. El costo de la producción supera la suma de “Aún estoy aquí” y “El agente secreto”, los últimos dos filmes brasileños nominados al Óscar, según la prensa local. Se sabe poco sobre la “biopic”, excepto que retrata a Bolsonaro como alguien que “luchó contra el sistema”, como se vio en avances.

Según documentos judiciales, la investigación apunta a que Flávio Bolsonaro tuvo reuniones personales con Vorcaro y conversaron varias veces sobre ese financiamiento. Señala además una transacción internacional de 12,3 millones de dólares de una empresa ligada indirectamente a Vorcaro a otra relacionada con un abogado de su hermano Eduardo Bolsonaro, quien orientó cómo el dinero podía ser gestionado en Estados Unidos.

Flávio Bolsonaro primero desmintió relaciones con Vorcaro, pero luego admitió haberle pedido fondos y negó irregularidades. El banquero terminó detenido por sospechas de fraude tras dejar una deuda de más de 7.000 millones de dólares, que llevó a la liquidación de su banco Master. La investigación reveló conexiones de Vorcaro con jueces y políticos de distintos colores.

Las condenas de la familia

No solo Flávio Bolsonaro está salpicado por las investigaciones. Por un lado, su progenitor cumple una pena de 27 años por intentar derrocar al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras perder los comicios de 2022. Por otro lado, su hermano Eduardo Bolsonaro fue condenado días atrás a un año de prisión por la Corte Suprema en un juicio por difamación contra una parlamentaria.

En un juicio virtual cuyos últimos votos se conocieron en la noche del viernes, el Supremo Tribunal Federal, por siete votos a favor y tres en contra, consideró al exlegislador radicado actualmente en Estados Unidos culpable de haber difamado a la diputada Tabata Amaral. Se trata de la segunda condena sufrida por Eduardo Bolsonaro desde que abandonó Brasil hace un año al alegar sufrir una persecución política y judicial en su país. En junio pasado, el mismo STF le impuso una pena de cuatro años y dos meses de prisión tras hallarlo responsable del crimen de coacción a la justicia.

Pese a la información difundida en las últimas horas y las investigaciones contra su familia y él, Flávio Bolsonaro enfrentará este domingo a Lula da Silva en las elecciones presidenciales, en las que, según los últimos sondeos, estaría cinco puntos por debajo del líder progresista en lo que respecta a la intención de voto. La seguridad pública, la reducción del tamaño del Estado y una economía de orientación liberal son las principales banderas del ultraderechista y las mismas que impulsó su padre durante su administración. En contraposición, Lula defiende la idea de que el Estado tiene un papel importante y estratégico en el desempeño de la economía.