Fotos gentileza: Silvio Moriconi
En una jornada de sábado que arrancó gris y lluviosa, y que luego tornó en soleada y colorida, la vigésima edición de la Marcha del Orgullo Rosario lució más policromática que nunca: brillos, vinchas, sombreros, anteojos, máscaras, vestidos, tangas, tules, cánticos, bailes y carteles hicieron vibrar la tarde a su paso, para finalizar en el Monumento a la Bandera con toda la impronta del arco iris: fue disfrute en libertad como acto político, lo que quedó claro con las consignas enarboladas por la manifestación/desfile.
Bajo la consigna central definida por la Coordinadora del Orgullo “¡Basta de travesticidios! ¡Ley Integral Trans ya!”, la masiva marcha reivindicó el derecho al goce, a la disidencia, y a la vez enarboló un enérgico reclamo contra los transfemicidios y por una legislación que no condene al colectivo trans al trabajo sexual como forma de subsistencia, entre muchas otras reivindicaciones de la comunidad LGBTIQNB+.
