La cantidad de pasajeros en el transporte urbano local durante el primer semestre del año fue un 4 por ciento superior a igual período de 2015. En total, se vendieron unos 70.800.000 boletos, lo que proyectado permite estimar que se superarán los 140 millones de viajes. El dato es leído con optimismo en el Ejecutivo y se sustenta en “las mejoras que se vienen realizando al sistema”. Sin embargo, los números siguen muy lejos de los picos históricos de usuarios. Hace 30 años, en 1986, se llegaron a comercializar más de 226 millones de tickets.
El dato en torno a los pasajeros del primer semestre fue aportado ayer por el secretario de Gobierno local, Gustavo Leone, quien salió así a reafirmar una fuerte defensa del sistema de colectivos local, muy cuestionado en el último tiempo por la oposición política y algunas organizaciones de defensa al consumidor.
“No tenemos dudas de que este nuevo incremento se debe a las mejoras que se vienen realizando. Priorizar el transporte público es uno de los ejes del Plan de Movilidad, y hace años que se vienen tomando medidas para eso”, expresó el también presidente del Ente de la Movilidad.
Durante el primer semestre de 2016 se transportaron 70.800.000 pasajeros. La cifra representa un 4 por ciento de viajes más (unos 2 millones de viajes extra) que el mismo período del 2015 y un 7,2 por ciento más que en 2014.
Al interior del fenómeno se destaca el “aporte” de los estudiantes, que pasaron de realizar 2.580.000 viajes en los primeros seis meses del 2015 a 3.300.000 en igual período del 2016. El aumento, dicen en el municipio, está relacionado a los cambios en la inscripción para la franquicia, que implicó un suba de los beneficiarios de 32.200 alumnos a 47.600 entre todos los niveles de estudio.
En particular, los estudiantes universitarios incrementaron sus viajes un 126 por ciento y su cupo de franquicias vigentes pasó de 2.100 a 6.400. “Los cambios facilitaron una cantidad mayor de plásticos. Pero yo estoy convencido de que no se trata de una suba impulsada sólo por un sector, sino también por las mejoras generales del sistema”, ahondó Leone.
Las funcionalidades de la tarjeta Movi también acompañaron –según el secretario de Gobierno– el crecimiento en el transporte: los trasbordos aumentaron un 9 por ciento y el pasaje plus un 18,7 por ciento.
En tanto, con relación a la prestación del servicio, durante el mismo período los ómnibus locales recorrieron 25.100.000 kilómetros, un 5,7 por ciento más que lo transportado en el primer semestre del 2015. Este aumento “se debe a una mayor cobertura y a la incorporación de nuevas unidades”, destacó el funcionario.
La polémica
En ese marco, algunos sectores de la oposición política local consultados por este medio volvieron ayer a relativizar el “optimismo” con que el Ejecutivo difunde este tipo de estadísticas.
Allí señalan que para establecer un diagnóstico más preciso de la prestación del servicio es necesario analizar los números del sistema a más largo plazo.
Según datos de las direcciones de Estadística y Transporte, la Asociación Rosarina Amigos del Riel y la Fundación Banco Municipal, desde 1986 a hoy la tendencia general de venta de pasajes viene en baja.
Por entonces, hace 30 años, se realizaron más de 226 millones de viajes. Ese fue el pico más alto desde 1970.
Otro hito importante se dio en 1992, cuando se comercializaron más de 216 millones de boletos. Es de allí en adelante que las cifras comenzaron a bajar, tocando el piso en 2002 (en plena crisis económica), cuando se registraron 125 millones de pasajes.
Ese informe, al que ya había tenido acceso El Ciudadano, también muestra que a lo largo del tiempo cayó casi en la misma proporción la cantidad de kilómetros recorridos por todas las unidades del sistema.
“Si vos tomás de 1992 en adelante ves que lo que hay en el medio son sólo bajas y altas estacionales que tienen que ver con distintas razones momentáneas. La caída más pronunciada se dio en 2002 con la crisis económica y luego, con la recuperación, las cifras comienzan a subir. También, tras las subas de boleto suele suceder que los usuarios bajen. Mientras que la mejora ocasional de la velocidad en los carriles exclusivos hizo que en esas zonas suban. Pero todo en un marco donde la tendencia general en estas últimas décadas es la baja”, señaló Eduardo Toniolli, concejal del Movimiento Evita.
Para el edil, la merma de pasajeros genera una espiral que a la larga resiente el servicio. “Con la menor venta de boletos el privado lo que hace es buscar permanentemente un aumento o saca unidades de la calle para conseguir más rédito. Y así todo se complica más”, sostuvo uno de los referentes del peronismo local.
Los otros cambios que trajeron “mejoras”
En el municipio también destacaron otras modificaciones que se implementaron y que vienen haciendo incrementar los pasajeros.
Por ejemplo, mencionaron que a principios de 2015 el Ejecutivo lanzó nuevos servicios hacia diversos puntos estratégicos: el aeropuerto, estación de trenes, la Ciudad Universitaria y el Parque Habitacional Ibarlucea.
“Además, a partir de la nueva línea Enlace Irigoyen, el servicio brinda una mayor conectividad a los vecinos de los barrios Bernardo de Irigoyen, Saladillo Sur, Las Flores y Las Flores Sur, así como nuevas posibilidades de vinculación con barrio Tiro Suizo”, señalaron. Las medidas “se realizaron para responder al crecimiento urbano y demandas históricas (por ejemplo de los estudiantes universitarios de la zona sur)”, mencionaron en el Ejecutivo en un comunicado.
“Durante 2015 también se extendió el recorrido de la línea 112, beneficiando a los vecinos del barrio Hume y a los trabajadores de la zona fabril de Batlle y Ordóñez desde bulevar Avellaneda hasta avenida Ovidio Lagos. Además, favorece la conectividad de los vecinos del barrio Tío Rolo y del campo de deportes del Club Duendes. Cabe recordar que la línea 112 continúa con el trasbordo gratuito con las líneas 127, 131, 132 y Ronda Ciudad Universitaria-CUR-SUR, ampliando una vez más las posibilidades de conectividad con diferentes puntos de la ciudad”, señala el comunicado oficial.
