Rosario, sábado 10 de octubre de 2026
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Rosario, sábado 10 de octubre de 2026

El Túnel Illia y el legado de Herbert Boyd Walker: la historia detrás del gigante de ladrillo visto

Con 126 años de historia, la bóveda de cañón corrida tiene un valor patrimonial ferroviario y arquitectónico de la ciudad. El arquitecto Pablo Mercado recordó su historia a raíz de la polémica por el proyecto de su intervención
El Túnel Illia y el legado de Herbert Boyd Walker: la historia detrás del gigante de ladrillo visto

El proyecto para que el túnel Arturo Illia se convierta en el Paseo de las Celebridades desató la polémica. El concejal Pablo Gavira propuso una intervención artística que incluye el pintado de los laterales con los colores de la bandera argentina y un Sol de Mayo, además de la modificación de las 27 bocas laterales del corredor para transformarlas en homenajes a personalidades nacidas en Rosario. Lo que más ruido hizo: la propuesta implica eliminar la identidad e historia de la construcción, ocultando los característicos ladrillos vistos.

 

Frente a las críticas, el concejal reformuló el proyecto. Ya no contempla la pintura ni la conversión de los nichos «guarda hombres» en una galería de retratos. Ahora, se trata de limpieza de graffitis, recuperación de sectores deteriorados y mejoras en la iluminación.

Con el disparador de la propuesta que desató contundentes reproches por tratarse de una estructura de gran valor patrimonial y arquitectónico de la ciudad, el arquitecto Pablo Mercado repasó la historia de la construcción y del arquitecto inglés Herbert Boyd Walker que la diseñó, quien dejó también otros legados en la ciudad.

Herbert Boyd Walker

 

El túnel, en la zona de la costanera central, pasa por debajo de la barranca a la altura del Complejo Cultural Parque de España, entre las calles Sarmiento y avenida Arturo Illia. A lo largo de sus 400 metros de extensión, conserva elementos que reflejan su origen ferroviario. Su construcción comenzó a proyectarse en el siglo XIX para conectar la zona de la estación Rosario Central con el área portuaria.

 

«El túnel tiene un valor patrimonial incalculable. Fue proyectado en 1900 por el arquitecto inglés Herbert Boyd Walker, un personaje fascinante que se asentó en Rosario, se casó con una rosarina, formó familia acá y dejó una huella imborrable en nuestro paisaje urbano», destacó Mercado.

 

 

El túnel comenzó a construirse entre 1886 y 1889 por el Ferrocarril Central Argentino y sirvió también como sede de los servicios ferroviarios de Rosario cuando se terminó de construir la estación Rosario Central.

Cuenta con 27 bocas laterales formaban parte de su estructura ferroviaria original del siglo XIX. Eran conocidas como «guarda-hombres», eran pequeñas cavidades o nichos empotrados en las paredes de ladrillo que permitían a los operarios del ferrocarril o a los peatones resguardarse del paso de los trenes de carga.

En 1968 el túnel se cerró y se utilizó como depósito de vagones y taller y posteriormente funcionó una disco, Tunelmanía.

A fines de los ’80 pasó a ser propiedad de la Municipalidad de Rosario y se abrió nuevamente como parte de la Avenida Arturo Illia.

Su arquitecto Herbert Boyd Walker desarrolló gran parte de su carrera en la ciudad a fines del siglo XIX y principios del XX. Además del túnel, fue el responsable de obras e intervenciones emblemáticas en Rosario.

Mercado recordó que el británico fue autor del proyecto original para la sede de la Asistencia Pública y las propuestas edilicias iniciales para el puerto junto a Juan Canals. También proyectó las primeras etapas de la icónica estructura del Hotel Savoy, en la esquina de San Lorenzo y San Martín, antes de las reformas posteriores.

Boyd Walker formó parte del diseño de la Iglesia Metodista de Salta y Oroño, la capilla del Cementerio de Disidentes, la sede de Tribunales Federales y los trabajos de remodelación en Villa Hortensia.

“Se le atribuyen más de 40 viviendas particulares en la ciudad y diversos silos e instalaciones industriales en la región”, explicó Pablo y siguió: «Boyd es un arquitecto que merece su propio circuito turístico en la ciudad para revalorizar cada una de sus obras». Al arquitecto inglés le hicieron un homenaje y fue distinguido pos mortem por el Concejo Municipal.

La conexión con el Parque de España y la identidad costera

Uno de los aspectos técnicos y conceptuales más relevantes del túnel Illia es su materialidad. El ladrillo visto no solo define la identidad del paso bajo nivel, sino que sirvieron como eje inspirador para intervenciones urbanas posteriores de escala internacional.

 

 

Mercado recordó que el célebre arquitecto catalán Oriol Bohigas Guardiola, al diseñar el complejo del Parque de España, adoptó precisamente el ladrillo visto tomando como referencia la estética del túnel y la traza ferroviaria contigua: «Bohigas no trajo el concepto del ladrillo visto de Barcelona; lo tomó directamente del túnel y del entorno ferroviario de Rosario. Por eso, cualquier intervención agresiva sobre esa superficie de ladrillo es desarmar nuestras fortalezas patrimoniales y vaciar de significado la historia del lugar».