Al inaugurar ayer la décima edición de la megamuestra agropecuaria y de agrotecnología Expoagro, en un campo al costado de la autopista a Buenos Aires a la altura de Ramallo, el presidente Mauricio Macri admitió la crisis que atraviesa el sector lechero y comunicó que el gobierno va a “comprar el sobrestock lácteo que hay en Argentina para garantizar las fuentes de trabajo que genera el campo”. Junto al ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile, la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal y su par santafesino Miguel Lifschitz, Macri anunció obras de infraestructura para la zona portuaria del Gran Rosario.
Al encabezar la exposición que organizan los diarios Clarín y La Nación, el presidente prometió –a lo Carlos Menem– una “revolución productiva” con el “el gran desafío por delante de dejar de ser el granero del mundo, para ser el supermercado del mundo”.
Con relación a la lechería, señaló: “En época de vacas gordas la tonelada de leche en polvo estuvo a cinco mil dólares (hace ocho años) y no exportamos para prepararnos para las épocas malas” y avisó: “Si vuelven esas épocas, vamos a estar preparados para venderle toda la leche en polvo al mundo que podamos”.
En otro tramo de su discurso, el presidente señaló: “Estas materias primas valiosas que hacemos tenemos que lograr agregarle valor, porque el sueño es ver que el país se llene de fábricas en toda su geografía y producir alimento para el mundo entero, para que el país vaya en el sentido en que nos hemos comprometido, el de pobreza cero”.
Así, Macri, dijo estar muy “alegre” de encontrarse en la feria, primera vez que un mandatario nacional lo hace, y añadió: “Sabemos que hay problemas en nuestras economías regionales y que tenemos que seguir trabajando porque cada uno de ustedes reclama una solución y tenemos que tratar de conseguirla”.
Macri reconoció que “hay una enorme deuda pendiente en infraestructura y que hay que construir y mejorar rutas, autovías, no sólo para sacar la producción, sino para cuidar la vida de los argentinos” y anunció: “Con el gobernador de Santa Fe nos hemos puesto de acuerdo para realizar obras en los accesos al puerto de Rosario, las circunvalaciones, la ruta 33 y 34, que son tan necesarias porque son el polo exportador del sector”.
A su turno, Lifschitz destacó: “Como Estado apostamos a ser protagonistas del desarrollo productivo de la provincia; no meros espectadores. Por eso pusimos en marcha dos planes: el Agropecuario y el de Desarrollo Industrial, que buscan potenciar a nuestros productores y a nuestras empresas y generar empleo”.
Y concluyó: “Hay más de 50 empresas de la provincia presentes aquí, por su cuenta o con nuestro apoyo; todos están mostrando lo mejor que tienen y consolidando la marca Santa Fe en el mundo, donde ya es reconocida por su calidad alimentaria, equipamiento y competitividad”.
Lifschitz presentó el Plan de Desarrollo Industrial
Durante la inauguración de la edición 2016 de Expoagro, el gobernador Miguel Lifschitz presentó ayer un Plan de Desarrollo Industrial provincial que destinará un total de 1.200 millones de pesos para el sector agroindustrial.
“Queremos una Santa Fe competitiva, moderna, integrada al mundo, que agrega valor, genera trabajo y desarrollo, e integra a las economías regionales y territorios”, enfatizó Lifschitz.
“Trabajamos con todas las herramientas que tiene el Estado provincial para potenciar y acompañar el desarrollo de la producción”, aseguró el gobernador, al tiempo que remarcó la capacidad de los industriales santafesinos “para encontrar oportunidades, sortear las dificultades y ser competitivos”.
El Plan de Desarrollo Industrial tiene como ejes centrales aumentar la competitividad, mejorar la infraestructura industrial, fortalecer a las pymes y modernizar el Estado a través de 14 programas que destina 1.200 millones de pesos al sector, informaron desde la provincia. En esa línea, agregaron que los programas constarán de préstamos con tasas bonificadas por la provincia por 600 millones, un presupuesto de 400 millones de pesos para ejecutar obras de infraestructura en parques industriales, aportes no reintegrables; y una batería de herramientas técnicas para mejorar las capacidades de las empresas santafesinas, que incluye nuevos mecanismos para agilizar la atención al sector desde el Estado.
