Rosario, jueves 05 de noviembre de 2026
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Rosario, jueves 05 de noviembre de 2026

Idean una placa de acero para reforzar la seguridad en taxis

La malla de metal perforada limita el contacto entre el conductor y el pasajero, pero permite la refrigeración en el auto. Un matricero de 77 años es el autor de esta iniciativa que copió de una película: esta semana consiguió su primer cliente.

Norberto es taxista desde hace 25 años. En los últimos dos, lo asaltaron tres veces. Siempre con algún objeto punzante con el que lo amenazaron por detrás, desde el asiento del pasajero. Cansado de los hechos de inseguridad que afectan a los trabajadores del sector, Norberto decidió implementar por su cuenta una medida de protección. Entre los tantos recorridos que hace con su auto, vio un cartel sobre calle Felipe Moré al 1400 que le llamó la atención: “Taxis instalamos blíndex”. Al consultar se encontró con el taller de Luis Cruz, un matricero de 77 años que, preocupado por la violencia que sufren los trabajadores del volante, ideó un panel de acero perforado para instalar en los móviles que separa al conductor del pasajero. La propuesta fue presentada en el Concejo Municipal en 2007 y recién a principios de esta semana hizo su incursión en el primer taxi de la ciudad que cuenta con este implemento.

“Me agradó la idea. Me siento un poco más seguro y la gente se siente asombrada y está contenta porque tiene más intimidad atrás; a veces los pasajeros hablan despacio para que uno no escuche, así que tiene una doble función”, señaló el taxista Norberto Gauna, en diálogo con El Ciudadano.

Instalado hace apenas cinco días en el Fiat Siena que maneja Gauna, es el primero en la ciudad en contar con este sistema, aunque ya circulan otros ocho autos con una protección similar pero hecha de acrílico reforzado, similar a lo que comúnmente se denomina “blíndex”.

“Averigüé en Servicios Públicos si podía poner el blíndex en el auto y me lo permitieron. Hay otros compañeros que tienen puesto un plástico duro. Esto es diferente porque es una chapa de acero y da resultado porque pasa el aire acondicionado. Funciona sin problemas, no me obstaculiza en nada. Una señora se reía y decía: «Parece que estuviera en un patrullero»”, agregó Gauna.

Preocupación

El taxista se mostró preocupado ante los hechos de inseguridad que afectan a los choferes en la actualidad y explicó que en los últimos dos años sufrió tres asaltos a manos de falsos pasajeros adentro del vehículo.

“Me asaltaron tres veces, dos veces el año pasado y una en 2014. Me sacaron la recaudación y el teléfono. Fueron pasajeros que venían hablando conmigo con total normalidad y al llegar al destino me asaltaron. Dos fueron en Humberto Primo, cerca de Travesía, y el otro por calle Córdoba atrás del (complejo de cines) Village. Me amenazaron con un destornillador la última vez y las anteriores con algún objeto que no logré descifrar, siempre desde el asiento de atrás”, advirtió el chofer.

Sobre la discusión instalada en torno a quitar o no el manejo de efectivo de las unidades, Gauna fijó una posición clara: está a favor de que los pasajeros sigan pagando sus viajes con billetes. “Poner tarjeta me parece dificultoso para la gente que toma un taxi en caso de emergencia, siempre es más práctico el efectivo”, consideró, y agregó: “Estamos viviendo mal, con miedo, no sé cómo se va a solucionar esto. Habrá que cambiar un poco las leyes, los políticos tienen la última palabra, nosotros estamos en el medio, así que estamos defendiéndonos, enrejados en la casa y en el auto. Mirando a ver quién sube y quién no sube porque ahora cualquiera te asalta, ya esto no es para comer, es una manera de trabajo para los que salen a robarnos”.

Esta malla de acero fue creada por Luis Cruz, un matricero de 77 años que trabaja en el taller que tiene en su casa de Felipe Moré 1450, en barrio Azcuénaga. Preocupado por la inseguridad que afecta a los taxistas, ideó una placa de acero perforada que separa al chofer del pasajero, como una medida alternativa para proteger a los trabajadores.

“La idea nació a partir de una película que vi, donde había un taxi en Inglaterra que llevaba esto y pensé en hacerlo yo. Compré un blindex grande y pesado, muy duro, pero no pasaba ni la voz ni el aire acondicionado. Entonces consulté con un ingeniero amigo y opté por la lámina de acero. Así fui probando modelos hasta que llegué a este definitivo en 2007”, explicó el mecánico.

La propuesta es una lámina de acero perforada en forma de red, para permitir el pasaje de la voz y del aire acondicionado, junto con una ventana corrediza de blíndex que se abre sólo del lado del conductor; también hay una pequeña caja para intercambiar el dinero. Presentada en 2007 en el Concejo Municipal, la iniciativa que en su momento fue vista con agrado no logró prender entre los taxistas, quienes optaron por instalar el botón de pánico en su lugar. Sin embargo, hace apenas cinco días, el invento de Luis se estrenó en un taxi rosarino, mientras espera que la propuesta sea aceptada en forma masiva.

“La placa de acero tiene cierta movilidad para que en caso de choque sea flexible; le puse burletes por el ruido, curva en los bordes para que la gente no se lastime al subir. Se colocaron algunos fuera de la ciudad, pero en Rosario sólo puse éste. No va a evitar las muertes, pero al menos atrás tenés una especie de guardaespaldas para que no puedan meter ningún cuchillo ni nada que lastime al conductor”, detalló Cruz, quien indicó que la colocación en el coche demora aproximadamente tres horas, y tiene un costo de 6.500 pesos.