Los hermanos Cristian y Martín Lanatta y Víctor Schillaci se negaron a declarar por el ataque a balazos que sufrieron dos efectivos de la Policía Bonaerense en la localidad bonaerense de Ranchos el 31 de diciembre último. Por su parte, Christian Lanatta y Schillaci se negaron también en el marco de la causa por la fuga del penal de General Alvear. Días atrás, Martín Lanatta tampoco quiso hacerlo ante el fiscal Cristian Citterio.
Los abogados defensores de los prófugos indicaron que «optaron por no declarar hasta que tengamos copias de las causas y podamos ver la totalidad de las mismas». Humberto Próspero, uno de los letrados indicó en declaraciones a C5N que «lo ideal sería esperar a lo que decida el juez Torres», quien tiene a su cargo la investigación por una presunta conexión narco en la fuga del penal de General Alvear.
El abogado adelantó que pedirán el pase a la Justicia Federal porque una unificación de las causas podría «simplificar la defensa de ellos tres». Al ser consultado que los condenados por el triple crimen hayan escapado con ayuda de una banda narco, el letrado descartó esa posibilidad porque en las causas «no hay nada referido a armas y a dinero».
El titular de la fiscalía descentralizada de Brandsen, Mariano Sibuet, debía indagar a los tres detenidos por el episodio en el que resultaron baleados los policías Fernando Pengsawath (23) y Angelina Lucrecia Yudati (33). La indagatoria, por razones de seguridad, se llevaría a cabo en el penal de Ezeiza, donde los tres se encuentran alojados desde que fueron recapturados.
Los policías Pengsawath y Yudati fueron heridos a balazos cerca de las 4 del pasado 31 de diciembre, cuando realizaban un control de tránsito en el kilómetro 100 de la ruta provincial 20, en la localidad bonaerense de Ranchos.
Según pudo observarse en las imágenes de una cámara de seguridad instalada en ese tramo de la ruta, los agresores se movilizaban en una camioneta Ford Ranger oscura y, al ser detenidos por los policías para identificarlos, descendieron del vehículo y comenzaron a disparar contra ellos, tras lo cual volvieron a subir y huyeron. Pengsawath recibió un disparo en el abdomen, en tanto que Yudati sufrió heridas en el tobillo izquierdo y en el pie derecho.
Según confirmó el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, los autores de los disparos fueron los hermanos Lanatta y Schillaci, quienes cuatro días antes habían escapado del penal de General Alvear donde se hallaban cumpliendo la condena a prisión perpetua por el triple crimen de General Rodríguez.
