En un duelo plagado de polémicas y alta tensión, All Boys y Godoy Cruz igualaron 0-0 en el estadio Islas Malvinas por la fecha 13 de la Primera Nacional. El juez Nicolás Lamolina protagonizó un inédito episodio en el que los protagonistas utilizaron un celular para rectificar un fallo arbitral.
El árbitro sancionó penal en favor del equipo mendocino por una presunta infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez. Indignados por la determinación, los futbolistas del Albo rodearon a la autoridad y le exhibieron la repetición de la jugada desde un celular para evidenciar que el contacto había sido fuera de los límites del área grande.
Tras una deliberación que paralizó el partido durante 22 minutos, Lamolina dio marcha atrás, anuló el penal y concedió tiro libre directo.
Aunque no se trató de la única acción controversial en contra del conjunto de Floresta. Veinte minutos antes, a los 20 del segundo tiempo, el juez ya había pitado la pena máxima en favor del Tomba por una supuesta mano de Emiliano Purita que despertó reclamos; no obstante, el atacante Martín Pino desperdició la ejecución desde los doce pasos.
Además, el encuentro ya venía precedido por un clima tenso en la previa: debió comenzar con 30 minutos de retraso a raíz de varios disturbios en los accesos al estadio, donde se produjeron enfrentamientos entre hinchas locales y efectivos policiales que incluyeron gases lacrimógenos, balas de goma y piedrazos.
Sobre el final del encuentro, All Boys sufrió la expulsión de Zafarana y la anulación de un gol por posición adelantada, sellando un empate en cero cuyo resultado deportivo quedó totalmente opacado por la desconcertante aplicación del «VAR casero» y el mal desempeño arbitral.