Rosario, miercoles 28 de octubre de 2026
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Rosario, miercoles 28 de octubre de 2026

Cada hora de demora implica 2% más de mortalidad en el infarto

Así lo marcan expertos en la atención directa y el diseño de programas y protocolos de asistencia de España, de Uruguay y del país.

La ciudad es sede del simposio internacional “Infarto agudo de miocardio, de la prevención a la rehabilitación”. La Sociedad de Cardiología de Rosario organiza cursos y ateneos que se realizan en forma continua durante el año y, además, un simposio internacional anual, que es el que comienza hoy. “Lo novedoso de esta oportunidad –sostiene Claudio Cigalini, presidente de la Sociedad de Cardiología– es que con el simposio intentaremos volcar algo que puede ser beneficioso para la comunidad en relación a cómo atender, en el tiempo que más favorezca al paciente, el infarto agudo de miocardio”.

“Estimamos que en la región se producen 1.200 infartos por año”, argumenta Cigalini y agrega: “Es importante que la gente conozca y reclame un sistema de redes destinada a que la población pueda ser atendida y trasladada a un centro donde se le pueda practicar el tratamiento adecuado”.

“En Rosario tenemos 16 centros de atención para hacer angioplastias coronarias. Debemos tener en cuenta que la mortalidad aumenta un 2 por ciento por cada hora de demora”, enfatiza Cigalini.

El simposio abre el primer día con una reunión cerrada: “La juzgamos de vital importancia –puntualiza Cigalini– ya que vamos a dedicar ese día a un encuentro regional en el que participarán cardiólogos intervencionistas, médicos que trabajan en servicios de ambulancias, profesionales encargados de cuidados críticos y autoridades públicas del área de salud. Entre los invitados estará la doctora Alfonsina Candiello, coordinadora nacional del programa “Stent for life (SFL)”(*), que se ha desarrollado con mucho éxito en Europa. Su objetivo es promover la creación de redes para traslados de pacientes con infartos”.

Uno de los invitados extranjeros, el doctor Joaquín J. Alonso, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Getafe y presidente de la Comisión de Coordinación y Seguimiento del Código Infarto Madrid, se prestó a la requisitoria de El Ciudadano, y define al Código Infarto Madrid como “un programa institucional de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid (organismo que gestiona la Sanidad Pública de la capital española), y que pretende proporcionar a los pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio el mejor tratamiento posible”.

“Esto incluye necesariamente –enfatiza Alonso– entre otras cosas, una técnica de reperfusión que abra la arteria que se ha cerrado y provocado el infarto; y esto hay que hacerlo lo antes posible”.

Hace unas semanas, el médico Claudio Cigalini, ante la requisitoria de este diario, sostenía que “en el infarto, el tiempo es vida”. El doctor Alonso sostiene que en el tratamiento del infarto de miocardio, “el tiempo es miocardio”, y agrega: “Con ello queremos expresar que cuanto antes abramos la arteria, muere menos corazón con el infarto; hay menor daño y la supervivencia de los pacientes es mayor”.

Código Infarto Madrid

El Código Infarto Madrid funciona desde mediados de 2013, aunque se comenzó a diseñar a finales de 2011.

El médico Joaquín Alonso pasa revista a los antecedentes y experiencias que permitieron que este modelo hoy logre los objetivos que se trazaron: “Código Infarto Madrid está basado en recomendaciones de la European Society of Cardiology; en las Guías de la American Heart Association y American College of Cardiology”, explica Alonso y agrega: “Además, recoge las experiencias de modelos previos como los de Cataluña, Galicia, Castilla-La Mancha, Navarra, Murcia y Baleares; y de la experiencia personal de la cardiología de Madrid”.

“Sobre estos modelos trabajamos y desarrollamos este programa que además de estar adaptado a las características de la sanidad de Madrid, es innovador, ya que además del protocolo de atención, dispone de elementos que lo hacen original y moderno. Estos son un plan de difusión a los profesionales y a la población, un plan de formación para los profesionales involucrados, un plan para transformarlo en una herramienta de investigación y, sobre todo, la confección de un registro sistemático que nos permita conocer los resultados, tener los indicadores de calidad siempre actualizados y a partir de ahí realizar acciones de mejora e investigación”, amplió.

—¿Cuántos actores intervienen? ¿Puede identificarlos?

—Intervienen médicos, enfermeras, técnicos de transporte, administrativos, epidemiólogos, estadísticos, informáticos. Pero, lo que es importante: se trata de un programa multidisciplinario en el que intervienen múltiples unidades y especialidades, entre ellas las unidades de hemodinámica y cardiología intervencionista que realizan la angioplastia primaria, y los servicios de transporte y emergencias. Además son muy importantes los médicos de atención primaria, los médicos de urgencias, los cardiólogos de las unidades coronarias y los del resto del Servicio de Cardiología.

—¿Este modelo requiere de una alta inversión en recursos y tecnologías sofisticadas?

—Esto depende mucho de las infraestructuras que existan en la región donde se vaya a implantar. En Madrid, donde la infraestructura previa era buena, la inversión necesaria fue pequeña. Lo que destaco es el diseño del registro de datos que tiene el Código Infarto Madrid. Lo que nos llevó tiempo y esfuerzo fue la coordinación y la organización adecuada y eficiente de todos los recursos. Poner de acuerdo a las unidades que deben intervenir fue difícil. Los Código Infarto son un trabajo más de organización que de inversión.

—Desde la instalación del Código Infarto Madrid, ¿qué resultados han obtenido?

—Los resultados nos parecen muy buenos, la mortalidad hospitalaria es baja (5,7 por ciento) y en cuanto a los tiempos, si tomamos en cuenta que el paciente suele tardar, promedio, una hora y media en acudir al médico, podemos decir que el problema, que es de alta gravedad, se soluciona en menos de 3 horas en la mayoría de los casos. Y a esto lo juzgo como un éxito de la medicina.

—¿Cree que la experiencia de ustedes en Madrid puede ser adaptada a otras regiones como la nuestra?

—El protocolo en sí puede ser válido, con alguna modificación. Lo que demuestra el Código Infarto Madrid es que este tipo de programa es muy útil y que es viable. Es de difícil implementación porque es necesario el apoyo de la administración y superar los obstáculos para llegar a acuerdos de todas las partes. Luego hay que adaptar los protocolos a cada región en función de la extensión, la demografía y los recursos disponibles. Pero esto es lo de menos. Lo más difícil es que los implicados hagan esfuerzo para llegar a un acuerdo sobre un protocolo.

Un modelo más cercano

El médico Ricardo Lluberas es profesor de Cardiología en el Hospital de Clínicas-Facultad de Medicina de Montevideo, Uruguay; donde fue creado el Programa de Infarto Agudo de Miocardio (Piam).

Cuando se le pregunta sobre cómo han logrado reducir el tiempo de atención del infarto de miocardio, Lluberas, quien formará parte del Simposio, focaliza tres pilares: “La educación del público sobre la consulta precoz, las unidades de traslado con buen equipamiento, y personal de la salud (médico y enfermero) altamente capacitados. Y resolver un problema mayúsculo que es una de nuestras mayores preocupaciones: cuando al paciente se lo puede trasladar desde su domicilio al centro de referencia terciario, donde se hará la angioplastia, los tiempos son adecuados, y, en promedio, son menores a dos horas; sin embargo, cuando el paciente es enviado a un hospital sin sala de hemodinamia, el traslado secundario a un centro especializado, conlleva una mayor demora”.

Para Lluberas, la instalación de un sistema de esta naturaleza no requiere mayor logística, sino, sobre todo, coordinación. Un aspecto relevante es el uso de las alternativas de comunicación (telemedicina) para poder resolver dudas de parte de los médicos del primer nivel de asistencia. En Montevideo se está instrumentando un sistema de consulta por vía telefónica asistido por cardiólogos.

El Programa de Infarto Agudo de Miocardio de Montevideo está vigente desde 2007.

Este sistema, para Lluberas, “no requiere una alta inversión en tecnologías sofisticadas, sino una alta capacidad para coordinar los recursos que se disponen; para lo cual el accionar de las autoridades es fundamental”.

La clave está en el dolor de pecho: “Lo primero que se debe hacer es no subestimar los síntomas. Es fundamental ir a la consulta. Para el infarto el tiempo es vida. Y la primera, es la hora de oro”, afirma el doctor Luis Keller, secretario de la Sociedad de Cardiología de Rosario.

Stent for life; un programa europeo iniciado en 2008. Es una coalición entre la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), la Asociación Europea de Intervenciones Cardiovasculares Percutáneas (EAPCI) y el EuroPCR; cuya misión es mejorar el acceso de los pacientes con infarto agudo de miocardio, a la angioplastia primaria y reducir la mortalidad.