Una mujer de 35 años ofrecía pasajes aéreos y paquetes turísticos que nunca fueron emitidos. El ardid lo sostuvo por un año y medio y la defraudación, según algunos trascendidos, asciende a unos 50 mil dólares. En algunas de las estafas también participó su esposo. La mujer fue señalada por unas 23 estafas y su pareja en 8 casos. Ambos quedaron detenidos en forma preventiva por un plazo de tres meses y todas sus cuentas fueron embargadas, incluso billeteras virtuales.
Imputación
Este martes, una mujer oriunda de Arroyo Seco identificada como Natalí D. y su pareja, Federico L., de 32 años, fueron imputados por los fiscales Aurelio Cicherchia y Matías Ocariz, de la Unidad Especializada en Cibercrimen, por estafas reiteradas.
Según la fiscalía, Natalí D. no tenía local ni agencia registrada y contactaba a las víctimas a través de WhatsApp. Se presentaba como intermediaria, inversionista o representante de una empresa de venta de viajes aéreos con acceso a tarifas preferenciales. En algunos casos entregaba un primer pasaje para ganar la confianza de los contratantes y lograba así ser recomendada, incluso por los propios clientes.
Con esta maniobra aparentaba solvencia y captaba operaciones de mayor envergadura; incluso a algunas de las víctimas les ofreció actuar como revendedores a cambio de una comisión que nunca cumplió.
La mujer indicaba a sus clientes cómo hacer los pagos y, una vez percibidos los fondos, postergaba indefinidamente la entrega de los pasajes o paquetes turísticos aduciendo fallas de sistemas, problemas con un superior, amenazas de terceros, bloqueos bancarios e inconvenientes personales, sin restituir el dinero, salvo reintegros parciales e ínfimos en algunos casos puntuales.
Estiman que las defraudaciones se cometieron entre marzo de 2025 y octubre de 2026.
El rol del esposo
En cuanto a su cónyuge, Federico L., la fiscalía dijo que tuvo un rol esencial en los hechos. El hombre aportó sus cuentas bancarias, en particular una radicada en Italia, para recibir pagos directamente de las víctimas. También gestionaba y disponía de ese dinero, e incluso efectuó algunas devoluciones parciales, aseguraron en la audiencia.
Prisión preventiva
El juez Alejandro Negroni tuvo por formalizada la imputación y dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de 3 meses. Vencido dicho plazo, señaló que la fiscalía podrá solicitar una prórroga de la medida cautelar impuesta.
Además, autorizó el embargo e inmovilización de fondos de cuentas a nombre de los imputados: cuentas bancarias, billeteras virtuales y proveedores de servicios de activos virtuales (PSAV).
