Cuesta, a este cronista le cuesta, escribir sobre resultados. Nunca fue la intensión. Es mucho más interesante dar cuenta sobre el fútbol en tanto juego.
Pero la realidad y cierto hartazgo de situaciones que se repiten nos hacen cambiar el eje de una mirada lúdica.
El lunes pasado en Mendoza, Newell’s, en su partido contra Gimnasia y Esgrima, fue visiblemente perjudicado.
El hecho, entonces, empaña todo. Lo torna opaco.
Sirve de muy poco señalar que la Lepra hizo méritos no sólo para empatar, sino para ganar, en un partido que lo tuvo de protagonista.
También es justo decir que Newell’s no jugo bien. El “flaco” Cesar Luis Menotti decía que errar goles es no jugar bien y el propio Frank Kudelka lo recordó apenas finalizado el partido, falto juego y le sobró pelotazo.
Con todo, nada está perdido. De hecho aun en la derrota la lepra esta entre los ocho clasificados a la ronda final.
Quedan dos partidos de local (Central Córdoba de Santiago del Estero y Unión de Santa fe) y dos de visitante (San Lorenzo e Instituto).
Dos victorias en El Coloso casi garantizan el ingreso a octavos de final, a condición de mejorar en el juego, claro.
Es más, creo que alcanzaría con recuperar algo del funcionamiento perdido.
Como sea, acá no se rinde nadie, pero nos gustaría, a este cronista le gustaría, dejar de hablar del VAR y visitar más seguido al BAR.
