Rosario, jueves 29 de octubre de 2026
Search
Rosario, jueves 29 de octubre de 2026

Tus palabras, ¿atraen o repelen?

Está comprobado que lo que el niño recibe en palabras y actitudes en su primer septenio, define su personalidad, sus creencias y actitudes de adulto. Si uno cree que no vale o no puede, el Universo afirmará esas creencias negativas.

Tenemos el poder de elegir nuestros pensamientos y de expresarnos verbalmente de acuerdo con la realidad que deseamos crear en nuestras vidas. Pensamientos de miedo, crean una realidad de miedo, pero si optas por tener en tu mente pensamientos de amor, con esa mente amorosa vas a ver el mundo y las palabras que digas a los demás serán amables, dulces y sinceras.

El bienestar no sucede de afuera para adentro, sino de adentro hacia fuera. Ninguna persona que no haya hecho contacto con el amor que está dentro de ella es verdaderamente feliz.

Como afirma Lao Tse: “Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras. Que tu pensamiento, tu palabra y acción sean coherentes con tu corazón.” Cuando hacemos contacto con la fuente interna de amor, que todos poseemos, es natural expresar palabras amorosas a quienes nos rodean. Tratarlos bien es fácil y surge de la dicha interna de sentir que los demás son mis amigos aunque sean desconocidos. Cuando se ama, hay “algo” que percibimos que nos une, algo muy cercano que hace que tratemos a los demás dulcemente. Incluso cuando alguien tiene mala intención, no reaccionamos, sino que respondemos de manera firme y madura.

Amar no significa dejarse tratar mal, sino que simplemente sin reaccionar mal, viendo a esa persona como un maestro en nuestras vidas que nos impulsa a amarnos más, ver quienes somos y queremos ser, elegimos responsablemente crear el mundo de compañías que resuenen con nosotros. No hay excusas, siempre se puede. El universo siempre conspira a nuestro favor.

Está comprobado que lo que el niño recibe en palabras y actitudes en su primer septenio define su personalidad, sus creencias y actitudes de adulto.

Si elegís creer que no vales, que la vida nunca será buena con vos y que jamás conseguirás nada de lo que querés, puede que el Universo te responda manifestando en tu vida esas creencias.

En el momento en que empieces a cambiar tus pensamientos, tus palabras y acciones, en el momento que estés dispuesto a atraer el bien a tu vida, el Universo te responderá en consecuencia.

Es muy cómodo el papel de víctima, ya que así siempre cualquier cosa es culpa de otra persona. Tenemos que hacernos cargo de lo que pensamos, de lo que decimos y hacemos, porque todo eso que damos, nos volverá y el tiempo de delegar la responsabilidad y las culpas a alguien externo, ya no va más.

Las palabras atraen o repelen. Ayudan u obstaculizan. Sanan y también hieren. Podríamos definir a los pensamientos, las palabras y actitudes, como la materia prima que crea nuestra realidad. Toda acción tiene una repercusión. Cuando nos damos cuenta de la repercusión que se deriva del lenguaje del amor a diferencia del lenguaje del des-amor, la vida empieza a cambiar, porque nos hacemos responsables de lo que decimos.

Relacionarnos con soltura

Un tema frecuente en las charlas, es la sensación de incomodidad que tiene la gente cuando se relaciona con los demás. Existe una muy baja estima en la mayoría de nosotros y desde esa sensación de ser inferiores a los demás, nos relacionamos. ¿Por qué vivimos sintiendo que no somos valiosos? Es fundamental separar lo que sos de lo que no sos. Vos sos luz, tal vez nadie no te lo dijo, pero sos un ser único y especial. El universo no estaría completo si no existieras. Sos valioso sólo por existir.

Estas ideas son las que tenés que creer para dejar de sentir incomodidad ante los demás, que también comparten esa esencia divina como vos. No somos diferentes esencialmente, sólo es diferente nuestra personalidad.

Somos mucho más que los conceptos que acumulamos sobre nosotros mismos. No sos tus roles: hijo, alumno, madre, padre, sobrino, etc. Toda la construcción mental de quien sos, con el tiempo, desaparece pero lo que siempre va a existir es tu verdadero ser.

Por eso, confiá en vos, en tu esencia, y a partir de ahí elevá tu estima. Porque la incomodidad implica que tenés miedo de mostrarte tal como sos. No le des lugar a esa percepción baja que te hace sentir ante los otros.

Reconocete como un ser hermoso. Llegaste a esta vida para ser libre y feliz. Animate a ser la maravilla interna que sos. Cuando nos sentimos mal, es porque estamos creyendo pensamiento equivocados. Nuestro mayor problema es no creer en nosotros mismos y a partir de ahí, vivimos en un estado de turbulencia interna constante.

Una vez Amma, la santa de los abrazos, expresó estas palabras en una charla: “Cuando sientan aflicción en sus corazones, repitan mentalmente: “Soy el amor, el amor es mi esencia. Soy la paz, la paz es mi esencia. Soy la fe, la fe es mi esencia.”