Estudiantes, sindicalistas y chalecos amarillos se movilizan este sábado en Francia contra el aumento del costo de la vida y para exigir mejores condiciones educativas. Antes de las marchas oficiales, previstas para las 14 hora local, hubo movilizaciones y bloqueos con barricadas en París, Marsella y Lyon, donde la policía empleó gases lacrimógenos y bastones para dispersar a los manifestantes.
Hacia el mediodía, 166 personas habían sido detenidas, según el entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez. Varias de ellas, por el bloqueo y ataque de encapuchados contra la sede de CNews y Europe 1.

El presidente francés, Emmanuel Macron, hizo un llamado, el viernes, a la calma y al respeto a la propiedad privada de cara a las movilizaciones, que se producen a seis meses de la elección presidencial para elegir a su sucesor.
El movimiento llamado «Amarillos y Jóvenes» convocó a una protesta conjunta del movimiento de los chalecos amarillos, la generación Z, campesinos, profesores, activistas climáticos y jubilados, entre otros colectivos.
Es que desde hace semanas, y en paralelo a las protestas de estudiantes de secundaria que reclaman mejores condiciones escolares, surgió en las redes sociales el llamado a manifestar este sábado contra el encarecimiento de la vida, que en Francia se plasma especialmente en un sostenido aumento de los combustibles desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.
Así, esta movilización marca el retorno del movimiento de los Chalecos Amarillos, cuyas protestas en 2018 y 2019 contra el alza prevista de un impuesto al combustible marcaron el primer mandato del presidente Macron.

La movilización se produce mientras el gobierno busca aprobar en el Parlamento el presupuesto para 2027 que contemplan un fuerte ajuste fiscal de 54.000 millones de euros (60.780 millones de dólares) para sanear las arcas públicas.
La ultraderecha crece
Con la elección presidencial en el punto de mira, las fuerzas oficialistas y de extrema derecha acusaron al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) del presidenciable Jean-Luc Mélenchon de aprovecharse de la tensión social.

Dos tercios de los franceses apoyan el regreso de los chalecos amarillos, según un sondeo de Elabe de mediados de septiembre. El mismo relevamiento coloca a la ultraderechista Marine Le Pen -líder de las encuestas de cara a las presidenciales- como la candidata mejor considerada para aumentar el poder adquisitivo.
Por su parte, Mélenchon refutó las acusaciones y cuestionó ciertas coberturas de las protestas. «Mientras las cadenas de información inundan con imágenes de violencia en decenas de ciudades, todo transcurre en calma con decenas de miles de personas tranquilamente movilizadas. Dos mundos, dos realidades», posteó a través de su cuenta en X.
Pendant que les chaînes d’info inondent d’images de violence dans des dizaines de villes, tout se déroule dans le calme avec des dizaines de milliers de gens calmement mobilisés. Deux mondes, deux réalités. https://t.co/hMpTPAnNYT
— Jean-Luc Mélenchon (@JLMelenchon) October 17, 2026
