Así como un día se fue solo desde Italia a una entrevista a Harlequins en Inglaterra, el rosarino Tomás Vallejos Cinalli aceptó el contrato que le ofreció el Coca Cola West Red Sparks de Japón, otorgándole el título del primer argentino en jugar en tierras niponas.
El Hincha dialogó con el segunda línea surgido en Logaritmo sobre su presente en Japón y a la adaptación a una sociedad muy diferente, pero que después de varios meses el forward rosarino disfruta.
En medio de la visita de amigos de Logaritmo, Vallejos Cinalli que tiene contrato hasta marzo de 2014 y que después no tiene pensado donde continuará su carrera rugbística, respondió las preguntas de El Hincha. Tener la visita de Bruno Bassi, Alejandro Cenitagoya, Benjamín Núñez y Lisandro Corbalán, mejoró notablemente el ánimo de Tomás, que no dudó en afirmar que “el clima acá en Fukuoka es espectacular y eso personalmente hace una diferencia increíble”, haciendo que el rosarino no extrañe tanto la vida en las islas británicas.
El Coca Cola West Red Sparks tiene su sede en Fukuoka, ciudad que se encuentra a 1100 kilómetros al sudoeste de Tokio, siendo la localidad más cercana al continente asiático. Fukuoka es la sexta ciudad más poblada de Japón desde 2011 y además integra la selecta lista de las 12 mejores ciudades del mundo por su calidad de vida.
“La verdad es que poco a poco fui adaptándome y ahora ya estoy un poco más habituado. Cuando llegue me sentía un poco raro porque es todo muy distinto, por ejemplo ir al supermercado, encontrar comidas agradables o comunicarme con mis compañeros no fue tan sencillo. Por suerte gracias a la ayuda del club todo fue más simple y hoy en día estoy bastante cómodo”, dijo el segunda línea en el comienzo de la charla con El Hincha.
Vallejos Cinalli llegó en 2007 a Europa y hasta 2010 jugó en Parma. Después se trasladó a Inglaterra para jugar en Harlequins por tres temporadas, coronándose campeón en la última temporada de la Premiership. Al ser convocado a Los Pumas, el rosarino comenzó a elegir su futuro en base al calendario y priorizando al seleccionado argentino, después jugó unos meses en Scarlets de Gales, pero rescindió su vínculo y se sumó a Pampas XV en la Vodacom Cup 2013.
En referencia a la renuncia de Santiago Phelan al frente de Los Pumas expresó: “Si bien jugué la ventana de junio con Los Pumas, la renuncia de Phelan fue varios meses mas tarde y sinceramente no estoy enterado de los pormenores de lo que paso”. En cuanto a la llegada de Daniel Hourcade como sucesor de Phelan, sentenció: “Si a Hourcade lo tuve de entrenador en los Pampas en 2013 en Sudáfrica. Si bien fue un proceso muy corto porque me sume al equipo a la última parte, Huevo es un apasionado del rugby y que se trato de seguir apostando a continuar un sistema o un proceso en vez de que se sume alguien ajeno a todo lo que se estuvo haciendo en los últimos años”.
“El nivel del torneo japonés es sin dudas exigente aunque totalmente distinto a Europa. Se juega mucho más rápido y no tan duro en el contacto por una cuestión de contextura física. Los japoneses consumen mucho rugby del hemisferio sur, con lo cual la referencia es justamente ese estilo y es a lo que apuntan”, dijo el forward surgido en Logaritmo y además explicó como funciona el rugby japonés: “los clubes en realidad son las compañías que tienen equipos de Rugby, por ejemplo los equipos contra los que yo juego son Panasonic o Toyota por nombrar algunos. Ccwrs (NdR: Coca Cola West Red Sparks) tiene muy buenas instalaciones y facilidades para entrenar y eso es un punto a favor. Por otro lado, tenemos un entrenador japonés súper exigente y se entrena muy duro físicamente y técnicamente. Sin dudas una de las cosas que me costo bastante es adaptarme al estilo japonés, porque los entrenamientos son eternos, se corre muchísimo todos los días y hay muchísima presión sobre los extranjeros porque ellos esperan de nosotros que hagamos mucha diferencia y no es algo tan simple de lograr”.
Además, Tomás también se refirió a los extranjeros que integran Ccwrs: “En el equipo somos seis extranjeros, dos australianos y tres neocelandeses. La verdad es que son todos bastante buenos y hay muchísima competencia porque podemos jugar sólo 2 en la cancha por una cuestión reglamentaria de cupos”.
Vallejos Cinalli integró todos los seleccionados de la URR y gracias a Internet pudo ver los partidos del Ñandú en el Campeonato Argentino: “Vi varios partidos del Argentino y llegar a la final es un gran logro. Me gustaron jugadores como Pato Fernández, entre otros. Por otro lado, como siempre digo, me gustaría ver más pluralidad en el seleccionado rosarino. No debería ocurrir que de por lo menos ocho clubes afiliados a la Unión de Rugby de Rosario, solo haya jugadores de dos o tres clubes. Creo que hay que trabajar más en conjunto como unión y entender que si los clubes más chicos crecen, mejoramos todos, e incluso los grandes clubes pueden tener más y mejor competencia. Repito que esto no quita méritos a los entrenadores y jugadores del seleccionado de Rosario que en 2013 hicieron un gran Torneo Argentino”.
“Lo que mas extraño es a mi familia, mis amigos, el club y la ciudad en si que cada vez esta más linda”, afirmó este rosarino de ley, y sobre el final de la charla sólo faltaba hablar sobre Logaritmo, su club y segunda casa, que en 2013 tuvo una muy buena temporada clasificando a la zona campeonato del Torneo del Litoral: “Si en Logaritmo se esta trabajando muy bien desde hace algunos años y creo que lo que pasó esta temporada es el comienzo de algo. Ojalá sigamos por la misma senda, hay que soñar y trabajar en pos de eso”.
Cuatro amigos de Logaritmo visitaron al forward
Tomás Vallejos Cinalli recibió el 2014 acompañado por Bruno Bassi, Alejandro Cenitagoya, Benjamín Núñez y Lisandro Corbalán, rosarinos como el segunda línea y además amigos de Logaritmo. En la foto los cinco posan delante del Santuario Dazaifu, uno de los lugares más visitados en Fukuoka.
