
En la madrugada de ayer, una mujer de 60 años que vive a metros del Paseo del Siglo pasó a engrosar la lista de víctimas de secuestros virtuales. Como en otras oportunidades, un llamado telefónico la despertó y, medio dormida y un tanto confundida, atendió. Quien estaba del otro lado de la línea le dijo que su hijo había sido secuestrado. Voceros policiales indicaron que la señora guardó plata en una bolsa y lo dejó en la plaza Pringles. Cuando volvió a su casa, llamó al 911 y a su hijo, y comprobó que todo fue un engaño.
El nuevo cuento tuvo como víctima a Ana María C., una mujer de 60 años que vive en un departamento ubicado en inmediaciones de Presidente Roca y Córdoba.
Según fuentes policiales, entre las 2 y las 3 de ayer se despertó porque sonaba su teléfono. Se levantó lo más rápido que pudo y fue a atender el llamado. Luego de decir hola, no recuerda cómo, pero contestó algunas preguntas, hasta que escuchó que del otro lado de la línea le decían que habían secuestrado a su hijo.
Para liberarlo, le dijeron, tenía que entregar una importante suma de dinero. La mujer escuchó varias cifras, y terminó poniendo 3 mil pesos que tenía en su casa en una bolsa y bajó el ascensor, salió del edificio y dejó el paquete en la plaza Pringles, ubicada a pocos metros de su departamento.
Luego, volvió a su casa y esperó tener noticias de su hijo. Como ello no sucedía, llamó al 911 y luego a su hijo, quien estaba durmiendo en su departamento, ubicado en Italia al 400. El caso es investigado por la seccional 2ª y el Juzgado de Instrucción en turno.
